Con la llegada del verano, millones de conductores preparan sus vacaciones y se disponen a recorrer cientos de kilómetros por carretera. Antes de emprender un viaje largo conviene revisar el vehículo. Niveles, luces, limpiaparabrisas y frenos son aspectos importantes. Sin embargo, hay un elemento que muchas veces pasa desapercibido y que puede influir directamente en el gasto de combustible: los neumáticos.
Los profesionales del sector recuerdan que las ruedas son el único punto de contacto entre el coche y el asfalto. De ellas dependen la seguridad, el confort y también la eficiencia. Unos neumáticos en mal estado o con una presión incorrecta pueden aumentar el consumo de gasolina sin que el conductor sea consciente de ello.
Atención si vas a salir de viaje con el coche
El problema más habitual es circular con una presión inferior a la recomendada por el fabricante. Cuando esto sucede, la superficie de contacto con la carretera aumenta. El coche encuentra una mayor resistencia al avance. Como consecuencia, el motor necesita trabajar más para mover el vehículo y termina consumiendo más combustible.
Los especialistas explican que una diferencia de apenas 0,5 bares por debajo de la presión adecuada puede incrementar el consumo hasta en un 10%. Además, los neumáticos sufren un desgaste más rápido y menos uniforme. A largo plazo, esto implica un doble gasto para el conductor: más visitas a la gasolinera y una sustitución prematura de las cubiertas.
Los neumáticos son clave en la eficiencia de tu coche
Pero tampoco es recomendable inflar los neumáticos por encima de lo indicado. Un exceso de presión reduce la superficie de contacto con el asfalto. Esto perjudica el agarre, especialmente sobre suelo mojado o en situaciones de emergencia. También provoca un desgaste irregular en la zona central de la banda de rodadura.
Por este motivo, los mecánicos recomiendan comprobar la presión al menos una vez al mes y siempre antes de iniciar un viaje largo. La información correcta suele encontrarse en el manual del vehículo, en una pegatina situada en la puerta del conductor o en la tapa del depósito. La medición debe realizarse con los neumáticos fríos, ya que el calor altera los valores.
