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Hay coches que conquistan durante una prueba corta y otros que convencen después de varias semanas. El Mazda CX-30 pertenece al segundo grupo. Su propuesta no depende de una pantalla ni de una potencia exagerada. Mazda ha creado un SUV para convivir con él diariamente y conservarlo durante muchos años.

La compra semanal entra sin jugar al Tetris. También caben las maletas de una escapada o el carrito de un niño. El maletero dispone de 430 litros y alcanza 1.406 con los respaldos abatidos. Resulta una capacidad para una carrocería que no llega a 4,40 metros de longitud.

Ese tamaño constituye uno de sus mejores argumentos. El CX-30 puede servir como coche familiar sin convertirse en un aparato incómodo dentro de un aparcamiento. Mide 1,80 metros de ancho y 1,54 de alto. Su batalla de 2,66 metros deja una cabina razonable y mantiene proporciones compactas.

Mazda CX-30

Más de 4.000 euros de rebaja

La tarifa de acceso a la gama asciende a 30.086 euros, pero Mazda anuncia 27.170 euros al contado y 25.770 financiando. La segunda opción exige 6.820,79 euros de entrada, 36 cuotas de 149 euros y un pago final de 16.958,03 euros. La mensualidad resulta atractiva, aunque conviene calcular el desembolso.

A cambio te llevas un CX-30 que utiliza un gasolina de 2.5 litros, 140 CV y 238 Nm. El sistema M Hybrid de 24 voltios aporta asistencia eléctrica. El conductor conserva una caja manual de seis marchas y tracción delantera.

El resultado no busca impresionar en un semáforo. El CX-30 necesita 9,7 segundos para alcanzar 100 km/h y llega 194 km/h. A cambio, ofrece respuestas progresivas y un funcionamiento. Su consumo homologado queda en 6 l/100 km, mientras la electrificación ligera le concede la etiqueta ECO.

Mazda CX 30

Un equipamiento de carácter premium

Entre sus rivales: el Toyota C-HR o el Kia Niro. Pero el Mazda adopta una postura menos llamativa. No pretende parecer especialmente futurista. Prefiere elegancia, mandos reconocibles, una conducción sencilla y un equipamiento útil. Esa filosofía puede parecer conservadora, pero también evita complicaciones innecesarias y facilita la adaptación desde el primer kilómetro.

La versión Prime-Line confirma ese planteamiento. Incluye faros LED, control de crucero adaptativo, sensores traseros y retrovisores eléctricos calefactados. El sistema Mazda Connect utiliza una pantalla de 10,25 pulgadas. Android Auto y Apple CarPlay funcionan sin cables, mientras Alexa permite manejar algunas funciones mediante órdenes de voz.