Volkswagen llevaba años buscando un eléctrico que conectara con el público. El ID. Polo parece haber dado en el clavo. Su nombre es familiar. Su precio encaja con otros eléctricos. El modelo se fabrica en Europa. La combinación ha provocado una demanda que ha superado todas las previsiones de la marca alemana.
Los pedidos se abrieron en abril. Después, Volkswagen ya había recibido más de 30.000 reservas en Europa. Los clientes se han interesado por toda la gama. El acabado básico funciona, pero el futuro ID. Polo GTI despierta expectación. La familia está agotada antes de que los compradores hayan podido probar el coche.
El Volkswagen ID. Polo, víctima de su éxito
El precio explica el fenómeno. El acabado Trend cuesta 25.690 euros antes de aplicar promociones. Las campañas de Volkswagen y las ayudas del Plan Auto+ pueden reducir la factura hasta 17.900 euros. Ese importe resulta sorprendente para un eléctrico generalista producido en Europa.
La versión de acceso utiliza una batería LFP de 37 kWh. Su motor desarrolla 114 CV. El conjunto homologa una autonomía de 323 kilómetros. No son cifras pensadas para cruzar el continente sin parar. Encajan con desplazamientos urbanos y viajes cortos. El ID. Polo ofrece lo necesario para el uso diario sin encarecer la compra.
Volkswagen ha acertado con el producto, pero ha calculado mal la capacidad industrial. La fábrica de Martorell debe abastecer a todos los mercados europeos desde una única línea. Los concesionarios alemanes ya hablan de unos diez meses de espera para los pedidos configurados actualmente. El gran problema del ID. Polo consiste en que comprarlo será mucho más fácil que recibirlo.
Los compradores españoles también tendrán que esperar
Los clientes españoles tampoco tendrán un trato preferente. El coche se produce en España, pero la planta distribuye sus unidades por todo el continente. Volkswagen todavía no ha comunicado un plazo concreto para nuestro mercado. Aun así, nada indica que los compradores nacionales puedan saltarse la cola. Fabricarlo en casa no garantiza tenerlo antes en el garaje.
El éxito tampoco afecta únicamente a Volkswagen. El Skoda Epiq, que comparte la misma familia técnica, ya supera las 35.000 reservas. El CUPRA Raval presenta una situación diferente. Su espera ronda las doce semanas y su demanda avanza con menos fuerza.
