Gabriel Rufián se ha revuelto este viernes contra Junts per Catalunya desde la tribuna del Congreso, durante el debate sobre los dos decretos ley de vivienda que, si no hay ninguna sorpresa, el grupo parlamentario capitaneado por Míriam Nogueras tumbará. El jefe de filas republicanas en Madrid ha asegurado que "los intereses particulares" del partido de Carles Puigdemont "putean a miles de personas". Y les ha advertido de cometer un error, también por los intereses electorales de los juntaires. "No están calibrando bien lo que hoy pasa aquí", ha advertido, además de acusarlos de "pagar una deuda", mostrando un billete de 50 euros desde el atril.
Rufián, dirigiéndose directamente a Nogueras, le ha dicho que es "una mala política". "Usted no tiene visión; usted piensa que sí, pero se está cargando un partido que es necesario para mi país; le pido que vuelva al pujolismo, con quien se podía dialogar, y que deje de imitar a la salvaje de Sílvia Orriols e Isabel Díaz Ayuso". Dicho esto, ha advertido que los juntaires podrían cometer un error de cálculo: "Ayuso arrasará en Madrid, pero nuestro país es muy diferente, y su pasada de frenada es histórica". "Ustedes dicen que defienden a los pequeños propietarios, pero es mentira porque el 82% de sus votantes están a favor de estos decretos; ustedes defienden a 40.000 personas en Catalunya, y somos casi 10 millones; ¿cómo se llaman esas personas que defienden?", se ha preguntado el republicano.
El líder de Esquerra Republicana en el Congreso, que ha comenzado su discurso asegurando que tiene "ganas de llorar" porque Junts "hoy no vota, sino que paga una deuda", asegurando que los juntaires tienen empresas inmobiliarias. Dicho esto, ha lamentado que Junts no sea "un partido conservador, liberal, con opciones diferentes a las mías, pero decente y humanista". "Yo soy más patriota que ustedes porque pido un partido de derechas decente en mi país", ha espetado.
El Gobierno ofrece a Junts convalidar el decreto y retocarlo después con enmiendas
Antes de Rufián, la ministra de Vivienda ha hecho una propuesta a los independentistas: convalidar el decreto que ha sido trabajado con los grupos parlamentarios y retocarlo después con enmiendas. Se trata de una vía contemplada en el reglamento del Congreso: un decreto se convalida —por lo tanto, todos sus efectos se mantienen en vigor— y a continuación se tramita como proyecto de ley. De esta manera, todas las correcciones, mejoras y ampliaciones que se hagan a través de la incorporación de enmiendas durante un trámite parlamentario acaban modificando la norma.
La ministra Isabel Rodríguez, desde la tribuna, se ha comprometido a instar a la Mesa de la cámara a modificar la ley con trámite de urgencia. Si ha propuesto pisar el acelerador es, precisamente, porque esta semana fuentes parlamentarias de Junts descartaban este escenario: con la confianza con el PSOE rota, no tienen esperanza de que la norma modificada llegara a ver nunca la luz.