El control de velocidad en España entra en una nueva fase. La Dirección General de Tráfico ha confirmado la llegada de una nueva generación de radares que amplía de forma notable su capacidad de vigilancia ante los excesos de velocidad. No es solo más control, sino más precisión y más escenarios donde antes era difícil sancionar.
Y es que estos dispositivos no son los radares tradicionales. Se trata de equipos dinámicos, capaces de operar en condiciones mucho más complejas y con un alcance mucho mayor.
Radares que controlan hasta 6 carriles y funcionan de noche
La principal novedad es su capacidad técnica. Estos nuevos radares pueden controlar hasta seis carriles al mismo tiempo, algo especialmente relevante en autovías y autopistas de gran capacidad.
Además, están diseñados para funcionar con total eficacia durante la noche, eliminando una de las limitaciones habituales de los sistemas anteriores. Esto permite mantener el control de velocidad de forma constante, independientemente de la hora. Otro punto clave es su funcionamiento en movimiento. No necesitan estar fijos en un punto concreto, ya que pueden operar desde vehículos en circulación, lo que dificulta su detección por parte de los conductores.
Llegan antes del verano y cambian el control en carretera
La realidad es que la DGT ha adjudicado a la empresa Tradesegur el suministro de 15 de estos radares, con una inversión que supera el millón de euros. Está previsto que comiencen a operar antes del verano. Este despliegue supone un cambio importante en la forma de vigilar la velocidad. Los conductores ya no podrán confiar en los puntos habituales donde suelen estar los radares, ya que estos nuevos sistemas amplían el margen de control.
El objetivo sigue siendo el mismo: reducir la siniestralidad. La velocidad continúa siendo uno de los factores más presentes en los accidentes, y la DGT busca reforzar su control con tecnología más avanzada. Así pues, el escenario cambia para los conductores. Los nuevos radares no solo son más eficaces, sino también más difíciles de prever. Adaptar la conducción a los límites establecidos será más importante que nunca para evitar sanciones.
