Conducir para ahorrar gasolina no depende solo del coche, sino también de como se utiliza el vehículo en cada momento. Durante años se han repetido consejos de todo tipo, pero hay uno que cada vez gana más fuerza entre mecánicos y expertos en conducción eficiente.

Circular por el carril derecho. No por obligación, sino por eficiencia y la búsqueda del ahorro en el conusmo de gasolina.

La clave no es el carril, es la estabilidad

En este sentido, lo que realmente reduce el consumo no es el carril en sí, sino el tipo de conducción que permite. De modo que el carril derecho suele ser el más estable en autovía, con menos adelantamientos y menos cambios bruscos de ritmo. Ahí está la diferencia.

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Mientras en el carril izquierdo es habitual acelerar, frenar y volver a acelerar constantemente, en el derecho se puede mantener una velocidad más uniforme. Y eso tiene un impacto directo en el consumo. Los mecánicos lo explican de forma clara. Cada acelerón aumenta el gasto de combustible. Cada frenazo obliga a recuperar energía después. De este modo, una conducción estable, sin cambios innecesarios, permite al motor trabajar en su rango más eficiente. Y eso se traduce en ahorro a la larga.

Velocidad constante y revoluciones bajas

A partir de ahí, hay otros factores clave que refuerzan esta idea. De este modo, los expertos coinciden en que mantener una velocidad constante, en torno a los 100 km/h, es uno de los puntos más importantes en cuanto a conducción eficiente. Por encima de 120 km/h, el consumo puede aumentar entre un 15% y un 30%. Además, circular en marchas largas y a bajas revoluciones ayuda a reducir el esfuerzo del motor. Quinta o sexta velocidad en autovía, siempre que sea posible, es la recomendación habitual.

Pero todo esto es más fácil en el carril derecho. De este modo, el carril derecho se convierte en el entorno ideal para aplicar una conducción eficiente. Así pues, no es una norma mágica, pero sí una estrategia práctica. Porque al final, ahorrar gasolina no depende de un truco concreto, sino de mantener una conducción suave, constante y sin cambios innecesarios.