Todas y cada una de las marcas de peso en Europa sabes muy bien que dentro de unos años van a ser los modelos 100 × 100 eléctricos los que dominen las carreteras del viejo continente. Es por eso que, tal y como se puede comprobar en catálogos de marcas como Volkswagen, Kia, Audi o Peugeot, entre muchos otros, los eléctricos están ganando cada vez más peso en los concesionarios.

Son muchos los motivos que impulsan a los conductores a dar el paso definitivo de la movilidad eléctrica, pero también son varios los factores que están frenando sus ventas, entre otros, al menos en nuestro país, que la red de cargadores sigue siendo muy pobre en comparación con otros países del norte Europa.

 

De hecho, uno de los principales consejos que dan los expertos a la hora de ir a comprarse un eléctrico es que, si no se dispone de la posibilidad de tener un cargador en casa o un punto muy cercano a ella que sepamos que siempre va a estar operativo, de momento no vale la pena para el cambio a los eléctricos.

Pequeños trucos de mantenimiento para aumentar la vida útil de un coche eléctrico

Uno de los principales argumentos a favor a favor de ir a por un eléctrico es que, en teoría, su mantenimiento es mucho más barato que el que puede tener un motor de combustión o un motor híbrido, teniendo en cuenta que los motores eléctricos tienen muchos menos componentes que los otros motores.

Eso no significa, sin embargo, que los eléctricos no necesitan de un mantenimiento regular, es por eso que, con una serie de pequeños trucos, podemos lograr que la vida útil de un eléctrico sea aún mayor. En este sentido, a nivel de mantenimiento, revisar de forma periódica el estado de los frenos y el líquido de frenos ayudará mucho e este sentido, así cómo a tener siempre controlado el estado de la batería de 12 V que alimenta buena parte de los sistemas eléctricos del coche.

 

Por otro lado, también dos decisiones anteriores a la compra pueden ser determinantes en un futuro nivel de mantenimiento. Y es que, si bien es cierto que las llantas de grandes pulgadas estaban haciendo estéticamente el modelo en concreto tengo mucho más atractivo, el mayor peso y el mayor gasto a la hora de sustituirlas acaba siendo un inconveniente. Lo mismo ocurre con los neumáticos, que deben de ser los adecuados para encontrar un equilibrio entre una baja resistencia a la rodadura (algo clave para aumentar la autonomía del coche) y su resistencia a la larga.