Zelenski presiona a Trump: “Hay que eliminar la última ventaja militar de Putin”

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha lanzado un nuevo llamamiento urgente a Estados Unidos con un objetivo muy concreto: neutralizar lo que considera "la última gran ventaja" militar de Vladímir Putin en la guerra de Ucrania. El presidente ucraniano ha pedido a Donald Trump y al Congreso estadounidense más sistemas de defensa Patriot y más misiles interceptores para frenar la ola creciente de ataques balísticos rusos.

La petición llega después de uno de los bombardeos más intensos de las últimas semanas. Rusia atacó territorio ucraniano con una treintena de misiles balísticos en una sola noche, según datos de la fuerza aérea ucraniana. Menos de la mitad pudieron ser interceptados. Zelenski también asegura que Moscú ha utilizado misiles Oreshnik con capacidad nuclear, un detalle que incrementa aún más la preocupación internacional.

En la carta enviada a Washington, el presidente ucraniano sostiene que esta superioridad armamentística es el principal motivo por el cual Putin evita negociar seriamente un alto el fuego. "Mientras Rusia mantenga una ventaja significativa en armas convencionales, evitará la diplomacia", advierte Zelenski. Por eso insiste en que reforzar la defensa aérea ucraniana no es solo una cuestión militar, sino también una herramienta para presionar al Kremlin a sentarse a negociar.

Dependencia de los sistemas Patriot

Actualmente, Ucrania depende casi exclusivamente de los sistemas Patriot estadounidenses para interceptar misiles balísticos. Aunque Francia e Italia también han suministrado baterías SAMP/T, las autoridades ucranianas aseguran que aún no tienen la misma eficacia ante este tipo de ataques. El problema es que el suministro estadounidense se ha ralentizado en los últimos meses.

La guerra entre Israel e Irán ha obligado a Washington a redistribuir parte de sus recursos militares en Oriente Próximo. A esto se suma la posición cada vez más distante de Donald Trump respecto a Ucrania. El expresidente estadounidense ha criticado reiteradamente el coste de la ayuda militar y defiende una línea mucho más restrictiva que la de la administración Biden.

A pesar de la intensificación de los ataques rusos, varios analistas occidentales creen que Moscú también empieza a notar el desgaste de más de cuatro años de guerra. El general Andrí Biletski, uno de los mandos ucranianos con más peso sobre el terreno, considera que los próximos seis meses pueden ser decisivos. Según afirma, Rusia mantiene capacidad de destrucción aérea, pero ha perdido fuerza ofensiva en el frente.

El desgaste del ejército ruso

Varios centros de análisis militar coinciden en que el ejército ruso sufre un cansancio creciente, especialmente por las elevadas bajas humanas acumuladas desde el inicio de la invasión. Estimaciones británicas apuntan que cerca de medio millón de soldados rusos han muerto durante el conflicto, mientras las cifras de heridos continúan aumentando.

Sin embargo, Putin mantiene intacta una herramienta clave: la presión constante desde el cielo. Los misiles balísticos y los drones continúan golpeando infraestructuras, ciudades y centros energéticos ucranianos con una frecuencia casi diaria. Para Zelenski, esta es precisamente la batalla decisiva de los próximos meses.

Mientras tanto, la guerra continúa expandiendo el riesgo de una escalada internacional. Esta semana, Ucrania ha atacado instalaciones rusas en Crimea con misiles Storm Shadow de fabricación británica y francesa. Paralelamente, el papa León ha alertado sobre una "fuerte intensificación" del conflicto y ha denunciado el coste humano de los bombardeos sobre la población civil.

Una guerra sin negociaciones a corto plazo

Con las negociaciones prácticamente congeladas y ambos bandos convencidos de que aún pueden mejorar su posición en el campo de batalla, la guerra entra ahora en una fase marcada por una pregunta clave: ¿quién resistirá más tiempo el desgaste militar, económico y político del conflicto?