Ucrania acusa a Rusia de "chantaje descarado" después de las amenazas de nuevos ataques sobre Kyiv

Ucrania ha acusado a Rusia de intentar intimidar a la comunidad internacional con nuevas amenazas sobre Kyiv después de que Moscú anunciara una campaña de ataques contra centros de mando e infraestructuras vinculadas a la industria militar ucraniana. El Ministerio de Asuntos Exteriores ucraniano ha calificado el aviso ruso de "chantaje descarado" y ha insistido en que la situación de seguridad en la capital no ha cambiado sustancialmente respecto a los últimos meses de guerra.

La respuesta de Kyiv llega después de que el gobierno ruso advirtiera a las embajadas extranjeras para que abandonaran la ciudad "cuanto antes mejor" ante el riesgo de una nueva oleada de bombardeos. Moscú asegura que prepara ataques dirigidos específicamente contra objetivos militares y centros de decisión política situados en la capital ucraniana.

La comunidad internacional cierra puertas con Ucrania

A pesar de la amenaza, varias delegaciones diplomáticas occidentales han dejado claro que no tienen intención de marcharse. Entre ellas, la representación de la Unión Europea y otros países aliados de Ucrania, que han optado por mantener el personal desplegado en Kyiv a pesar del endurecimiento del discurso ruso.

En un comunicado oficial, el Ministerio de Exteriores ucraniano —liderado por Andrí Sibiha— ha remarcado que Rusia lleva más de dos años atacando de manera continuada la capital con misiles y drones, y considera que las últimas advertencias forman parte de una estrategia de presión psicológica más que de un cambio real sobre el terreno.

"Rusia ha utilizado regularmente todo su arsenal de misiles y drones letales contra Kyiv desde el comienzo de la invasión", señala la nota difundida por las autoridades ucranianas. Según el gobierno de Volodímir Zelenski, el objetivo del Kremlin es sembrar el pánico entre la población y forzar una imagen de aislamiento internacional de la capital.

Kyiv también ha querido enviar un mensaje de resistencia diplomática. El Ministerio de Exteriores ha agradecido explícitamente a las embajadas que continúen operando desde la ciudad y ha ofrecido reforzar su seguridad si fuera necesario. La decisión de los diplomáticos europeos y occidentales de quedarse es interpretada por el gobierno ucraniano como una muestra de apoyo político ante las amenazas del Kremlin.

Rusia intensifica los ataques en Ucrania

La nueva escalada verbal llega en un momento especialmente delicado de la guerra. Rusia ha intensificado los ataques aéreos sobre diversas regiones ucranianas durante las últimas semanas mientras intenta desgastar las defensas antiaéreas del país y aumentar la presión sobre las instituciones de Kyiv. Paralelamente, Ucrania reclama más apoyo militar a sus aliados occidentales ante el miedo a una ofensiva rusa sostenida durante el verano.

El intercambio de mensajes también refleja la batalla simbólica que acompaña el conflicto desde el inicio de la invasión. Para el Kremlin, advertir a diplomáticos y embajadas forma parte de una estrategia para transmitir que ninguna ciudad ucraniana es segura. Para Kiev, mantener abiertas las legaciones internacionales es una manera de demostrar que la capital continúa funcionando a pesar de la guerra.

De momento, la tensión continúa aumentando y la posibilidad de una nueva campaña masiva de bombardeos sobre Kyiv vuelve a situar a la población ucraniana ante la perspectiva de semanas marcadas por las alarmas aéreas, los cortes eléctricos y la incertidumbre permanente.