Comienzo de año trágico en Suiza. Una explosión y un incendio han provocado decenas de muertos y un centenar de heridos en un bar de la estación de esquí de Crans Montana, en Valais. Según informan los medios suizos, se produjeron varias explosiones hacia la 1:30 de la madrugada, durante la celebración de Año Nuevo, que provocaron un incendio muy violento. Horas después de la explosión, Frederic Gisler, comandante de la policía cantonal de Valais, ha comparecido en rueda de prensa donde ha hablado de "cientos de personas heridas, muchas gravemente, así como decenas de personas que presumiblemente han muerto". Todavía no se han podido confirmar los motivos de la explosión, pero se trabaja con la hipótesis de que fue provocada por la pirotecnia, muy habitual en esta celebración. Han descartado que sea un atentado.
Los investigadores creen que las "decenas de víctimas" son de diferentes nacionalidades, pero tampoco han concretado de cuáles se trata: "Estamos al comienzo de las investigaciones y no hemos podido identificar a todas las personas, pero es probable que en una estación tan internacional haya víctimas del extranjero", ha añadido Gisler en la rueda de prensa. Ahora mismo, una de las prioridades es poder identificar a las personas que han muerto para trasladar la noticia a sus familiares, tal como ha explicado la procuradora general del cantón, Beatrice Pilloud. Han creado un centro de acogida para poder dar apoyo psicológico a las familias de las víctimas y también a las personas que han presenciado la tragedia.
Todos los heridos ya han sido atendidos en diferentes hospitales de la región. Los más graves se encuentran en el Hospital de Sion, la capital de Valais, que se encuentra al límite de su capacidad. Los medios del país han recogido el testimonio de diferentes personas que han visto en primera persona la explosión y el incendio posterior, y que describen las escenas como "de guerra". También han explicado que el local estaba ubicado en una especie de sótano, al cual se debía acceder por una escalera, hecho que ha complicado que los presentes pudieran escapar de las llamas. Las autoridades han evitado aclarar si el local cumplía las medidas de seguridad.
Tampoco han querido especular con las causas del incendio, pero los medios locales apuntan a un accidente con la pirotecnia. Hay que tener en cuenta que las autoridades habían prohibido los castillos de fuegos artificiales, muy comunes en las celebraciones de Año Nuevo en todo el mundo, por la sequía que sufre este cantón suizo. Es habitual que en enero, la estación esté cubierta de nieve, pero este año no es así. Ante este hecho, se había prohibido emplear pirotecnia, pero la organización de la fiesta lo habría ignorado.
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