Mientras el nombre de Leo Messi no deja de escucharse en las campañas de los candidatos a la presidencia del Barça, y hay muchos candidatos que afirman que intentarían recuperarlo en verano, quizás mucha gente se haya olvidado de que otra estrella estuvo cerca de volver hace un año. Porque, en el mes de enero de 2025, Neymar Júnior no dudó en ponerse en contacto con Joan Laporta y con Deco para ofrecerse personalmente.
En ese momento, acababa de rescindir el contrato que le unía con el Al-Hilal, donde nunca consiguió adaptarse, y prácticamente no pudo jugar por culpa de las graves lesiones que sufrió. Este era un motivo por el cual existían dudas acerca de su incorporación, aunque era una posibilidad que llamaba la atención del presidente. Sobre todo, porque en la parcela ofensiva no tenían muchas alternativas para hacer rotaciones, y por el impacto que podría tener en conceptos de publicidad.

Ver de nuevo al astro brasileño vistiendo de azulgrana era una bomba, y los ingresos por marketing, venta de camisetas, derechos de imagen y demás se podían disparar. Pero Hans-Dieter Flick no dudó en intervenir, y en vetar esta operación, por distintas razones. La primera, porque no consideraba necesario en absoluto fichar a un crack con una edad tan avanzada, y que ya se encontraba muy lejos de su mejor versión. Aparte, tenía dudas de que aceptara la suplencia.
Ya estaba muy satisfecho con la aportación de Lamine Yamal y de Raphinha Dias en las bandas, y no quería traer a nadie que pudiera darles problemas. Asimismo, tampoco quería saber nada de un jugador con el historial médico de ‘Ney’. Ni tampoco quería poner en peligro el buen ambiente que se respira en el vestuario del Spotify Camp Nou. Porque el técnico alemán opinaba que podía ser un foco de conflictos, por culpa de su activa vida nocturna.
‘Hansi’ no quería traer a nadie que pudiera ser un mal ejemplo para los jóvenes futbolistas del Barça, y prohibió a Laporta y a Deco negociar con el actual futbolista del Santos.
Proteger a Lamine, la obsesión de Flick
Como explican en ‘Globo Esporte’, el principal responsable de que Flick no quisiera a Neymar es Lamine. Y es que, para el entrenador, traer al delantero de 34 años hubiese sido un error, ya que podría haberse convertido en una persona tóxica para Yamal, y llevarle por el mal camino.
Es decir, el mismo motivo por el cual Pep Guardiola echó a Ronaldinho Gaúcho en el pasado, para tratar de proteger a Leo Messi.