La Fiscalía de Turquía ha ordenado hoy la detención de 215 funcionarios por su presunto vínculo con el fallido golpe de estado de julio del 2016, según informa la agencia semipública a Anadolu.

La policía ha iniciado una operación en 30 provincias para detener a 121 antiguos empleados del Ministerio de Exteriores, los cuales habían estado anteriormente despedidos por decreto bajo el estado de emergencia, vigente después del disturbio golpista.

Delatados por una aplicación móvil

La Fiscalía de Ankara acusa a los detenidos de ser usuarios de ByLock, una aplicación móvil cifrada que presuntamente utilizan los seguidores de la cofradía del clérigo islamista Fethullah Gülen, a quienes el Gobierno responsabiliza del intento de golpe de estado.

La fiscalía de Konya, situada en el centro de Turquía, ha ordenado también la detención de 70 miembros de las Fuerzas Armadas, también por su supuesta vinculación con la organización gülenista, por lo cual se ha puesto en marcha una operación policial simultánea en 31 provincias turcas, para detenerlos.

De acuerdo con una orden de la Fiscalía de Mardin, en el sureste del país, las fuerzas de seguridad han detenido a otros 24 funcionarios durante otra operación en 13 provincias. 18 de ellos han pasado ya a disposición judicial.

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