La decisión de convertir a Bad Bunny en el protagonista del descanso de la Superbowl ha abierto una nueva batalla cultural en Estados Unidos. En paralelo al espectáculo oficial de la NFL, el movimiento MAGA ha impulsado un concierto alternativo que se retransmitirá a la misma hora y que se presenta como una respuesta directa a la elección del artista puertorriqueño. La iniciativa es idea de Turning Point USA, una organización creada por Charlie Kirk y vinculada al universo trumpista, y se ha anunciado como una propuesta “totalmente americana” ante un show que sectores de la derecha consideran alejado de sus valores.

El espectáculo, bautizado como The All American Halftime Show, se podrá seguir a través de redes sociales y diversas plataformas de comunicación conservadoras mientras millones de espectadores miran el partido. Turning Point USA defiende que no se trata solo de una alternativa musical, sino de una contraprogramación con un mensaje claro, pensada para un público que no se siente representado por el protagonismo de un artista latino que canta íntegramente en español y que ha expresado posiciones críticas con las políticas migratorias de los Estados Unidos

Rechazo conservador al protagonismo de Bad Bunny

El anuncio de Bad Bunny como cabeza de cartel del descanso de la Superbowl ha generado una ola de críticas entre sectores del trumpismo, que han calificado al cantante de “antipatriota” por sus declaraciones contra las redadas de inmigración y por haber expresado preocupación por la seguridad de sus fans en Estados Unidos. También se ha cuestionado que el castellano tenga un papel central en uno de los eventos televisivos más vistos del país y del mundo. El rechazo ha llegado hasta el punto de reclamar públicamente su reemplazo, una petición que no ha prosperado, pero que ha servido de detonante para activar el concierto alternativo.

El trumpismo traslada su guerra cultural al escenario de la Superbowl

Detrás del proyecto está Turning Point USA, entidad fundada por Charlie Kirk, asesinado en septiembre de 2025, y actualmente una de las plataformas más influyentes entre los jóvenes conservadores. Su portavoz, Andrew Kolvet, ha defendido el evento asegurando que “The All American Halftime Show es una oportunidad para que todos los estadounidenses disfruten de un espectáculo de descanso sin ningún otro propósito que celebrar la fe, la familia y la libertad”. Con esta iniciativa, el trumpismo traslada su guerra cultural al escenario de la Superbowl, convirtiendo el descanso del partido en un nuevo campo de batalla simbólico entre dos visiones opuestas de los Estados Unidos.