Donald Trump vuelve a tener un problema con una imagen difícil de explicar. El presidente de Estados Unidos apareció este lunes con los ojos cerrados durante largos momentos, minutos de hecho; con la cabeza inclinada y el cuerpo hundido en la silla mientras varios miembros de su Administración intervenían en un acto oficial en el Despacho Oval. Las imágenes no tardaron en correr por las redes sociales y en resucitar un sobrenombre especialmente incómodo para Trump: Sleepy Donald. La escena se produjo el lunes, durante la firma de una orden ejecutiva que modifica las recomendaciones federales sobre vacunación infantil, y los vídeos se han hecho virales, e incluso han dado pie a todo tipo de especulaciones sin ningún fundamento con la mujer que está a su lado, con la mano en el abdomen, y la coincidencia de que cuando presiona y mueve la mano, automáticamente Trump reacciona y se despierta.
El acto duró algo más de cuarenta minutos y Trump, de 80 años, intervino al principio, firmó el documento de la orden ejecutiva y, posteriormente, respondió preguntas. Pero mientras hablaban sus colaboradores, las cámaras lo captaron repetidamente con una apariencia de Trump claramente dormido o fuertemente somnoliento durante nueve minutos seguidos. Uno de los vídeos compartidos en X superó los dos millones de visualizaciones en pocas horas y provocó una cascada de comentarios y montajes. Algunos usuarios empezaron a referirse a él como Dozing Don —algo parecido a 'Donald el dormilón'— mientras reaparecía también la etiqueta Sleepy Donald. Después de años de Sleepy Joe, el bumerán ha vuelto al Despacho Oval. Esta vez, el protagonista de los memes es Donald Trump.
Trump is completely passed out asleep at his afternoon event while RFK Jr. speaks loudly pic.twitter.com/MYtDSwZpWl
— Headquarters (@HQNewsNow) August 10, 2026
Ojos cerrados, cabeza inclinada y una escena viral
Uno de los momentos que más se ha compartido se produjo mientras intervenía Jay Bhattacharya, director de los Institutos Nacionales de Salud. Trump aparece sentado detrás del escritorio presidencial con los ojos completamente cerrados y la cabeza ligeramente ladeada. La situación se repitió mientras tomaban la palabra otros miembros de la Administración. Según la crónica completa del acto, Trump cerró los ojos durante varios segundos seguidos mientras hablaba el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr. Se inclinó hacia delante en varios momentos y posteriormente apoyó la cabeza contra el respaldo de la silla mientras intervenía su número dos en la Casa Blanca, Stephen Miller. El temblor que muestra el secretario de Salud también ha sido objeto de comentarios en las redes sociales.
That is so much going on here.
— Brian Krassenstein (@krassenstein) August 11, 2026
Trump sleeping while RFK JR. shakes uncontrollably… pic.twitter.com/tQKgIAMVPv
De 'Sleepy Joe' a 'Sleepy Donald'
La viralidad tiene un componente especialmente irónico. Durante años, Trump utilizó Sleepy Joe como uno de sus apodos favoritos para ridiculizar a Joe Biden. El sueño, el cansancio y la edad del expresidente demócrata se convirtieron en material recurrente de los mítines y las intervenciones públicas de Trump. Ahora el mismo recurso se ha vuelto contra él. Trump tiene 80 años y las imágenes de actos oficiales en las que aparece con los ojos cerrados se han ido repitiendo. Ya había protagonizado episodios parecidos en reuniones de gabinete y otros actos públicos. En una ocasión anterior, la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, aseguró que el presidente no estaba durmiendo, sino simplemente con "los ojos cerrados" y la cabeza reclinada. La repetición es precisamente lo que ha convertido el último vídeo en combustible perfecto para las redes: el hombre que construyó una parte de su ofensiva contra Biden, presentándolo como un presidente demasiado viejo y cansado, es ahora objeto exactamente de la misma caricatura.
Aide memoire... pic.twitter.com/pIJq3pvb0l
— 🇺🇦Cass Phoenix🇦🇺🕷️ (@maven501) August 12, 2026
De hecho, no es la primera vez que Trump es criticado por aparentar dormirse ante las cámaras. En los últimos meses, son varias las ocasiones en que ha sido pillado con los ojos cerrados, la cabeza inclinada o echando cabezadas durante reuniones, actos oficiales y comparecencias públicas, unas imágenes que han alimentado de forma recurrente las bromas y especulaciones sobre su cansancio. Según un usuario, la de ayer era la vez número 109 que Trump se quedó dormido durante una rueda de prensa.
Any time is a good time for a Sleepy Don presidential nap. pic.twitter.com/XqlkTCpQxr
— Jack Polakoff (@JackPolakoff) August 11, 2026
Una ceremonia sobre vacunas que quedó en segundo plano
La paradoja es que el acto estaba destinado a anunciar una reforma sanitaria de gran alcance. Trump firmó una orden ejecutiva que reduce de 18 a 11 las enfermedades contra las que el gobierno federal recomienda vacunar de manera general a todos los niños. La nueva política también plantea separar la vacuna triple vírica —sarampión, paperas y rubéola— en inyecciones diferentes. La vacuna combinada —la conocida MMR— también se administrará en visitas médicas diferentes. La Casa Blanca defiende que el nuevo esquema aumenta la capacidad de decisión de los padres y aproxima a Estados Unidos a las políticas de otros países desarrollados. "Es incómodo, son cinco visitas, pero es algo que creo que tendrá un impacto enorme sobre el autismo", afirmó Trump al defender que la vacuna MMR se administre por separado, volviendo a sugerir que el aumento del número de vacunas administradas a los niños podía estar relacionado con el incremento de los diagnósticos de autismo. Insistió en la idea de que los niños reciben "demasiadas" vacunas y presentó la evolución paralela de la vacunación y del autismo como un posible vínculo, a pesar de que no hay evidencia científica de que las vacunas causen autismo. Organizaciones médicas y especialistas en salud pública, en cambio, han criticado las palabras de Trump relacionando vacunas con autismo, y también la separación y el espaciamiento de las dosis porque pueden retrasar la inmunización de los niños e incrementar el número de visitas necesarias.
