Más información sobre el globo espía chino que sobrevolaba Estados Unidos. Este lunes se ha hecho público que el aparato que fue derribado el día 4 de febrero sobre las aguas del Atlántico pudo transmitir información e imágenes a tiempo real a Pekín, según fuentes de la cadena CNN. Asimismo, han informado que el gobierno de EE.UU. no sabe si China pudo borrar la información a medida que la recibía, aunque las posibles imágenes captadas no es una cuestión que preocupe la inteligencia estadounidense porque apuntan que Pekín puede obtener mucha más información con sus satélites en órbita.
De momento, el FBI sigue examinando el globo espía derribado, pero hasta ahora solo ha podido obtener información adicional de su funcionamiento, como algoritmos utilizados por el software, el diseño o la alimentación del aparato. Washington cree que la flota de globos chinos tiene una base en la isla Hainan, en el sur del país, y que durante el último año ha hecho más de 20 misiones a los cinco continentes, seis de ellas en espacio aéreo estadounidense.
La versión de China
Por su parte, Pekín mantiene que se trata de una sonda meteorológica que fue desviada por accidente. El gobierno de la República Popular China reconoció que el globo detectado por las autoridades estadounidenses en su espacio aéreo era de su propiedad, pero puntualizó que la aeronave es de "naturaleza civil" y que se utilizaba para "investigaciones científicas, como la meteorología". Así, negaron que se tratara de un globo espía como inicialmente se había planteado. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino detalló que el dirigible "se había desviado gravemente de la ruta programada" a causa del "viento del oeste y ante la limitación de su capacidad de control", acabando en territorio de Estados Unidos. El gobierno chino lamentó la situación generada y afirmó que "seguirá manteniendo la comunicación con EE.UU. para gestionar adecuadamente" esta situación "inesperada, causada por una fuerza mayor".
El globo chino fue detectado por primera vez en el espacio aéreo de EE.UU. a finales de enero, cuando sobrevolaba Alaska. Después cruzó Canadá y bajó hasta Montana, donde estuvo varios días. Este paro sobre la ciudad estadounidense hizo pensar al gobierno de EE.UU. que estaba vigilando instalaciones militares sensibles, como una base aérea que se encuentra en aquella zona. Finalmente, el 4 de febrero fue abatido sobre la costa Atlántica, un incidente que aumentó, todavía más, las tensiones Washington y Pekín. Incluso, el secretario de Estado de los Estados Unidos, Antony Blinken, llegó a posponer una visita a China que tenía prevista a raíz de la polémica con el globo espía.