Un bombardeo ruso esta madrugada con medio millar de drones y decenas de misiles, incluido el sistema hipersónico Oréshnik, ha dejado cuatro muertos y casi 100 heridos en Kiev. "Cerca de 100 personas han resultado heridas en todo el país y, lamentablemente, cuatro más han muerto", ha indicado en Telegram el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, después de haber visitado los lugares atacados en la capital del país. Según ha explicado la Fuerza Aérea de Ucrania, Kiev ha sido el "principal objetivo" de este nuevo bombardeo, en el que Rusia ha usado un total de 690 sistemas de ataque aéreo, entre drones y misiles. En un primer momento, los militares ucranianos indicaron que Rusia había usado, entre otros, 54 misiles de crucero y más de 30 misiles balísticos, aunque después añadieron que las tropas de Moscú habían usado también el misil hipersónico Oréshnik, capaz de moverse a una velocidad de entre 2,5 y 3 kilómetros por segundo.
Precisamente, el uso de este misil por parte de Moscú, ha hecho que Zelenski haya solicitado más ayuda en defensa aérea y haya pedido más presión sobre Rusia. Después de condenar el ataque, el presidente ucraniano, ha acusado también al jefe del Estado ruso, Vladímir Putin, de continuar "golpeando edificios residenciales con sus misiles". El ataque ha dañado "decenas de edificios residenciales y varias escuelas", según Zelenski, que ha precisado que el bombardeo ha dejado "prácticamente destruido" el Museo de Chernóbil, además de causar daños al del Museo de Arte Nacional, entre otros edificios. También ha sufrido daños ligeros el Ministerio de Asuntos Exteriores, según ha informado el jefe de la diplomacia ucraniana, Andrí Sibiha.
Preocupación en Europa por el uso del Oréshnik
Aunque no es la primera vez que Moscú usa el Oréshnik en su guerra contra Ucrania —según el medio ucraniano The Kyiv Independent, los militares rusos lo utilizaron por primera vez en noviembre de 2024, en un ataque contra la urbe oriental de Dnipró—, el ataque de este domingo ha preocupado a algunos de los líderes europeos. El canciller de Alemania, Friedrich Merz, el jefe de gobierno del país europeo que más ha apoyado militarmente a Ucrania, ha condenado "enérgicamente esta escalada sin escrúpulos".
También han expresado su solidaridad con Ucrania el presidente francés, Emmanuel Macron (quien habló por teléfono con Zelenski); la jefa del Govern italiano, Giorgia Meloni; el primer ministro canadiense, Mark Carney, y una nutrida lista de jefes de Estado, primeros ministros y ministros de Asuntos Exteriores europeos, incluido el jefe de la diplomacia española, José Manuel Albares. Por su parte, la alta representante europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, se ha referido a los bombardeos rusos como "actos terroristas abominables". A pesar de las muestras de apoyo, sin embargo, no hay noticias de más dotaciones de apoyo de los aliados de Ucrania, tal como ha pedido Sibiha.
Respuesta a los últimos ataques ucranianos
El ataque se ha realizado "en respuesta a los ataques terroristas de Ucrania contra objetivos civiles en Rusia", según el informe del ejército ruso. El informe se refiere al ataque de este sábado con drones ucranianos en la región de Luhansk, ocupada por Rusia, que según Moscú destruyó varios edificios educativos y causó 21 muertos y más de 40 heridos. Hace una semana, además, Kiev lanzó contra Moscú el ataque ucraniano con drones más importante desde el inicio de la guerra, con más de 120 artefactos lanzados contra la capital rusa.
