El presunto autor del tiroteo del sábado durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, Cole Allen, envió un manifiesto a sus familiares solo 10 minutos antes del ataque, en el que expresaba un fuerte rechazo hacia el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El documento, filtrado a diversos medios norteamericanos, recoge graves acusaciones contra el republicano, a quien tilda de “pedófilo, violador y traidor”, y deja entrever su voluntad de atacar cargos públicos, “del más alto al más bajo” rango. “No tengo intención de permitir que un pedófilo, violador y traidor manche mis manos con sus crímenes”, escribe Allen en el texto, donde también asegura que siente rabia “al pensar en todo lo que ha hecho esta administración”.

Allen habla de sus objetivos y asegura que quería atacar “cargos públicos, sin incluir a [el director del FBI, Kash] Patel”, a quien excluye explícitamente. “Son el objetivo, priorizando del más alto cargo al más bajo”, afirma, en un manifiesto que firma como Cole “Amistoso Asesino Federal” Allen. El documento también establece distinciones sobre otros posibles afectados, ya que indica que el personal de seguridad y del hotel “no son objetivo, si fuera posible”, mientras que en relación con los agentes del Servicio Secreto expresa la voluntad de “incapacitarlos de forma no letal”, considerándolos “objetivos solo si fuera necesario”. También explica que en un principio optaba por utilizar perdigones en lugar de balas con la intención de evitar daños mayores.

En el manifiesto, Allen también critica duramente los dispositivos de seguridad del hotel, asegurando que estaban centrados en el exterior y no en posibles amenazas internas. “Parece que nadie ha pensado qué pasa si alguien se registra el día anterior. Este nivel de incompetencia es demencial”, escribe. En relación con el ataque, justifica su actuación afirmando que, aunque Estados Unidos son un Estado de derecho, “cuando los representantes y jueces no cumplen la ley, nadie les debe nada”. El documento incorpora igualmente referencias a supuestos abusos, como “violaciones en centros de detención”, “pescadores ejecutados sin juicio” —en referencia a los ataques del Pentágono contra narcolanchas en el Caribe y el Pacífico— o “la adolescente violada por los muchos criminales de esta administración”.

Allen pide perdón a su familia

Al final del texto, Allen pide reiteradamente perdón a su entorno más cercano y asegura que “si hubiera habido otra manera de hacerlo, lo habría hecho”, a la vez que se describe como mitad negro y mitad blanco. El texto fue enviado a sus familiares instantes antes de iniciar la acción. Minutos después de enviar el manifiesto, Allen irrumpió corriendo en el control de seguridad del Hotel Washington Hilton, donde se celebraba el acto con presencia de Trump, miembros del gobierno estadounidense y periodistas. Los agentes lo redujeron, aunque antes llegó a herir a uno con un disparo. Allen, profesor de 31 años residente en Torrance (California), podría afrontar cargos por uso de arma de fuego en un crimen violento y por asalto a un agente federal.