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A punto de cumplirse 25 años de los atentados del 11 de septiembre, Nueva York ha hecho público un volumen de documentos que puede reabrir uno de los capítulos más controvertidos de los días posteriores a los ataques: la calidad del aire que respiraron los ciudadanos, los equipos de emergencia y los trabajadores que acudieron a la Zona Cero.

¿Qué incluyen los documentos?

El alcalde de Nueva York, el demócrata Zohran Mamdani, ha anunciado este martes la publicación de más de 170.000 páginas de registros municipales que recogen información sobre la contaminación ambiental después del derrumbe de las Torres Gemelas. Los documentos incluyen informes sobre la calidad del aire, datos sobre sustancias contaminantes y comunicaciones internas entre funcionarios de la ciudad.

Según la alcaldía, los registros aportan indicios de que las autoridades conocían los riesgos asociados al polvo y a los residuos de la Zona Cero mientras trasladaban a la población un mensaje de tranquilidad. Mamdani ha asegurado que los documentos muestran la presencia de amianto en prácticamente todos los puntos analizados.

"Durante mucho tiempo los neoyorquinos sabían la verdad, pero no la han podido ver reflejada en ningún documento que se les presentara", ha afirmado el alcalde al anunciar la desclasificación. Mamdani ha acusado a los dirigentes de la época de haber engañado a personas que confiaban en las autoridades y que se expusieron al aire contaminado durante las tareas de rescate y reconstrucción.

Las consecuencias sanitarias

Las consecuencias sanitarias de aquella exposición se han hecho visibles durante las dos décadas y media posteriores a los atentados. Miles de personas que vivían, trabajaban o estudiaban cerca del World Trade Center han sufrido enfermedades que se han relacionado con la exposición a las sustancias presentes en la Zona Cero.

Entre los afectados hay bomberos, trabajadores de la construcción, policías y otros equipos de emergencia que participaron en las tareas de rescate y recuperación. Mamdani ha lamentado que, casi 25 años después, muchas de estas personas continúen sufriendo las consecuencias de la exposición. Según su recuento, las muertes por enfermedades relacionadas con el 11S ya han superado las producidas directamente por los atentados.

La publicación de los documentos también pone fin a años de demandas de transparencia. La organización 9/11 Health Watch había llevado a la ciudad a los tribunales para exigir el acceso a los registros. El director, Ben Chevat, ha asegurado que los documentos demuestran que las autoridades municipales conocían los riesgos químicos mientras continuaban transmitiendo al público que el aire era seguro.

Podría haber más documentos escondidos

La documentación, sorprendentemente, había estado durante más de veinte años almacenada en 68 cajas en una oficina municipal. Según los responsables de la ciudad, los archivos fueron localizados el año pasado. El gobierno de Mamdani prevé revisar y publicar durante los próximos meses más documentos relacionados con las toxinas ambientales generadas por los atentados.

La revelación llega en plena semana de conmemoraciones por el 25 aniversario del 11S. Este viernes, Nueva York recordará a las 2.977 víctimas de los atentados, en unos actos marcados también por la polémica política alrededor de Mamdani, el primer alcalde musulmán de la ciudad.

El exalcalde Rudolph Giuliani, que gobernaba Nueva York en 2001, ha criticado que Mamdani participe en los homenajes. Sus declaraciones han reactivado, coincidiendo con el aniversario de los atentados, el debate sobre el islam y la política norteamericana.