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Noruega se ha despedido este miércoles del rey Harald en un funeral de Estado con una amplia representación de las casas reales europeas y de todo el mundo que han quedado eclipsadas por la presencia en segunda fila de Marius Borg Høiby, hijo de la nueva reina Mette-Marit. El joven, que se ha sentado en segunda fila, detrás de la familia real, ha sido condenado a prisión por violación y se encuentra en arresto domiciliario en palacio, donde convive con los nuevos reyes del país escandinavo. La justicia noruega le había concedido un permiso especial para participar de estos actos, a pesar de que buena parte de la sociedad no entiende el papel destacado con el que se ha "premiado" a Høiby. El hijo de Mette-Marit de Noruega no ha participado en la procesión por las calles de Oslo, entre el Palacio Real y la Catedral, sino que se ha desplazado en coche. Además, la corona de flores en honor a Harald estaba firmada por el rey Haakon, la reina Mette-Marit, la heredera Ingrid Alexandra, su hermano Sverre Magnus y el mismo Marius, evidenciando que el chico había tenido un vínculo estrecho con el monarca, que murió el 28 de agosto.

Marius Borg Høiby llega a la Catedral de Oslo / Foto: Efe

La familia real noruega está llena de personajes polémicos, empezando por la nueva reina Mette-Marit, que mantuvo una relación muy estrecha con Jeffrey Epstein. Este vínculo con el pederasta y la figura de su hijo —a quien siempre ha ido apoyando— la han convertido en un auténtico problema para una casa real que, hasta ahora, tenía una buena valoración entre los ciudadanos noruegos. La reina tampoco ha caminado detrás del féretro de su suegro, sino que ha compartido el coche con su suegra, la reina Sonia, detrás de sus hijos y su marido. Mette-Marit sufre fibrosis y recientemente ha pasado por un trasplante de pulmón. Por este motivo, se ha ausentado de algunos actos protocolarios muy importantes para su marido y su hija, la heredera Ingrid, desde la muerte de Harald. Marius Høiby ha compartido el trayecto con el chamán Durek Verrett, el marido de la princesa Marta Luisa de Noruega, hermana del nuevo rey, otro dolor de cabeza para la familia real.

Las familias reales llenan la catedral de Oslo durante el funeral de Harald de Noruega / Foto: Efe

Hasta el pasado 28 de agosto, Harald era el monarca más longevo de Europa y era una figura querida entre sus "primos" reales. Por ello, la representación de casas reales en la catedral de Oslo ha sido muy amplia. Empezando por Felipe VI y la reina Letizia, que han formado parte del séquito desde el palacio. También estaba la reina emérita, que se ha unido a su hijo y su nuera en la Catedral. Antes de casarse con Juan Carlos I, la madre de Sofía de Grecia, la reina Federica, había intentado juntar a su hija con el entonces príncipe noruego.

Representantes de todo el mundo

La representación más numerosa ha sido la de la casa real sueca, que ha asistido al completo: el rey Carlos Gustavo y la reina Silvia, acompañados por sus tres hijos y sus parejas. La heredera sueca, la princesa Victoria, ha intervenido en el funeral, ya que Harald era su padrino de bautismo. También ha sido destacada la presencia del príncipe de Gales, Guillermo, que ha asistido sin su mujer Catalina al día siguiente de una jornada muy especial, porque su hijo Jorge empezó a estudiar en el prestigioso internado de Eton. Guillermo ha estado acompañado de su tía, la princesa Ana.