Manresa ha vuelto a salir a la calle este miércoles para reclamar una ciudad más segura y una mejor convivencia. En una manifestación convocada por el movimiento Manresa diu Prou, que nació hace tres años, sus impulsores se han querido desmarcar de cualquier ideología política y han reunido a vecinos, comerciantes y ciudadanos de la ciudad. Una semana después del asesinato de Carles Vilajosana, presuntamente a manos de dos menores de edad, la plaza de Crist Rei ha reunido a más de un millar de personas —según la Guàrdia Urbana—, que han hecho un emotivo minuto de silencio en recuerdo a la víctima y donde su hermana ha tomado la palabra para decir que su muerte era "evitable" y que "todo el mundo ha perdido".
Con el lema 'Manresa torna a dir prou', durante la concentración algunos comerciantes también han hecho una bajada simbólica de las persianas y los convocantes han leído un manifiesto donde han reclamado, entre otras medidas, el impulso de un plan de seguridad y convivencia para Manresa con un "calendario, presupuesto, responsables y objetivos medibles". Además, han pedido "más presencia policial visible y de proximidad en las calles, especialmente en las zonas y franjas horarias donde se concentran más incidencias" y también mantener y reforzar la coordinación entre Guàrdia Urbana y Mossos con patrullas conjuntas y dispositivos contra la multirreincidencia.
Los convocantes también han reclamado políticas de seguridad urbana como una mejora de iluminación, más mantenimiento del espacio público, videovigilancia y una "actuación rápida ante inmuebles o espacios que generen problemas acreditados de convivencia". Al mismo tiempo han pedido "más protección y apoyo a las víctimas" y circuitos "sencillos" de denuncia, información, acompañamiento y apoyo. "Nos dicen que las estadísticas han bajado, pero la percepción en la calle es totalmente diferente", ha lamentado uno de sus impulsores, Enric Pintado, que ha apuntado que lo que quieren es "vivir tranquilos". En este sentido, cree que las mejoras que se han implementado desde el 2023 "no son suficientes" y que las mesas de trabajo que se han creado no han sido útiles.
Cuatro detenidos, los últimos dos en libertad vigilada
Las detenciones de los dos jóvenes de 15 y 16 años presuntamente implicados en el crimen se produjeron el mismo 1 de septiembre en la capital del Bages y este martes la policía ha detenido a dos menores de edad más, de 16 años. El juez decretó internamiento en régimen cerrado para los dos primeros detenidos y este miércoles la Fiscalía ha dictaminado lo mismo para los otros dos. Sin embargo, el magistrado ha optado por dejar a los últimos dos detenidos en libertad vigilada con tratamiento terapéutico, ponderando los indicios sobre su participación en los hechos y las circunstancias particulares.