El gigante del gas ruso Gazprom ha anunciado este viernes que el próximo 31 de agosto detendrá durante tres días el bombeo de gas en Alemania a través del Nord Stream para llevar a cabo el servicio técnico de la única instalación de bombeo en funcionamiento. "El 31 de agosto de 2022, el Trent 60, único equipo de bombeo operativo, se detendrá durante tres días para llevar a cabo trabajos de servicio técnico y mantenimiento rutinario", según ha informado la empresa a través de su canal de Telegram. Según Gazprom, "el conjunto de trabajos de acuerdo con el contrato vigente de servicio técnico se llevará a cabo junto con especialistas de la compañía Siemens".

"En correspondencia con la documentación técnica de la compañía Siemens, cada 1.000 horas es necesario llevar a término un mantenimiento técnico del equipo que incluye la revisión del chasis para detectar fisuras, deformaciones, manchas de quemaduras", además de la inspección de otros sistemas del equipo, ha indicado la empresa. Cuando concluyan las tareas de mantenimiento, el bombeo de gas será restablecido hasta el nivel previo al cese de las operaciones, de 33 millones de metros cúbicos diarios.

La compañía Gazprom ya había anunciado el pasado 27 de julio un recorte del bombeo de gas en la quinta parte de la capacidad del gasoducto, una decisión que en Alemania se interpreta como un movimiento de guerra por parte de Vladímir Putin. Los rusos han ido reduciendo progresivamente el bombeo por el Nord Stream con la excusa de problemas técnicos y la necesidad de reparar las turbinas Siemens del gasoducto.

Por otra parte, Moscú ha sugerido más de una vez que esta situación podría resolverse con la puesta en marcha del Nord Stream 2. Este gasoducto nunca se puso en marcha porque Alemania congeló su certificación el 22 de febrero, el día siguiente que Rusia reconociera la independencia de las autoproclamadas repúblicas populares de Lugansk y Donetsk, y dos días antes que Rusia iniciara la invasión de Ucrania.

Desde finales de julio que Europa respira aliviada, pero no en exceso. El gasoducto Nord Stream reactivó su flujo de gas hacia Alemania, pero solo al 30% de su máxima capacidad. Desde el 11 de julio el gasoducto estaba parado por tareas de mantenimiento. El tercio del gas que consume Alemania proviene del suministro ruso y este gasoducto es su principal puerta de entrada. Estas cifras justifican las preocupaciones del gobierno alemán, que ya había tenido que afrontar recortes en el suministro por parte de Rusia anteriormente. Los recortes se produjeron justamente después de la invasión rusa en Ucrania, aunque la empresa rusa la justificó alegando problemas técnicos.