El Ejército israelí ha anunciado este martes una nueva fase de operaciones militares con una “ola de ataques a gran escala” contra infraestructuras vinculadas al régimen iraní, especialmente en la capital, Teherán. El anuncio se ha hecho a través de un comunicado breve, en el cual las fuerzas armadas han remarcado que las acciones forman parte de una estrategia más amplia destinada a debilitar las capacidades militares y de seguridad de Irán.
Esta nueva ofensiva llega después de los bombardeos de la noche anterior, que según fuentes israelíes habrían provocado la muerte de figuras destacadas del aparato político y militar iraní. Entre ellas, se encuentra Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, considerado uno de los hombres más influyentes del país. Varios analistas lo situaban en una posición clave dentro de la estructura de poder, solo por detrás de figuras muy próximas al liderazgo supremo.
En estos mismos ataques también habría muerto Gholamreza Soleimani, comandante de la milicia Basij, una organización paramilitar que opera bajo la órbita de la Guardia Revolucionaria. Su desaparición supone, según Israel, un golpe relevante para la organización interna de seguridad iraní.
Operaciones militares en todo el país
Las operaciones militares no se han limitado a la capital. Según fuentes israelíes, también se han registrado impactos en Shiraz, en el centro-sur del país, y en Tabriz, en el noroeste. En Teherán, los objetivos habrían incluido edificios del Ministerio de Inteligencia e instalaciones relacionadas con la milicia Basij. Asimismo, se ha informado de la destrucción de centros destinados al almacenamiento y lanzamiento de drones, misiles balísticos y sistemas de defensa antiaérea.
En cuanto a Shiraz, Israel asegura haber atacado la sede del mando de seguridad interna y un supuesto depósito de misiles. En Tabriz, las fuerzas israelíes afirman haber neutralizado sistemas de defensa adicionales con el objetivo de ampliar su control aéreo y reducir posibles amenazas.
Estas acciones se suman a otras operaciones recientes, como el ataque anunciado el lunes contra el cuartel general de la marina de la Guardia Revolucionaria en Teherán. Según un portavoz militar israelí, la campaña podría prolongarse varias semanas más, ya que todavía hay “miles de objetivos” identificados dentro del territorio iraní.
Impacto humano de los bombardeos
Por su parte, el gobierno de Irán ha denunciado el impacto humano de los bombardeos, atribuyendo a las operaciones de Estados Unidos e Israel la muerte de cientos de civiles. Entre las víctimas hay personal sanitario, profesores y estudiantes. También se han reportado daños materiales extensos, con decenas de miles de viviendas y negocios afectados, una parte significativa de ellos en la capital.
Sin embargo, las autoridades iraníes no han actualizado recientemente el balance global de víctimas. La última cifra oficial, publicada a principios de marzo, situaba el número de muertos en más de un millar. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con preocupación la evolución de un conflicto que podría intensificarse en las próximas semanas.
