El primer ministro de Israel, Binyamin Netanyahu, ha anunciado el inicio de negociaciones con el gobierno libanés para intentar detener los ataques contra supuestas posiciones de Hezbolá, horas después de ordenar nuevos bombardeos sobre Beirut en el marco de una ofensiva que, solo este miércoles, provocó 200 muertos. El movimiento llega en un contexto de máxima tensión, ya que Irán considera que Líbano se enmarca dentro del alto el fuego pactado con Estados Unidos, por lo que ha condicionado la reapertura del estrecho de Ormuz. El diálogo entre Israel y el Líbano, pues, empezará la próxima semana, en una reunión prevista en la sede del Departamento de Estado estadounidense, en Washington.

Hasta ahora, Israel ha defendido que su ofensiva en Líbano, iniciada el mes pasado para combatir a Hizbulá en paralelo a la guerra contra Irán, quedaba fuera del alto el fuego anunciado por Donald Trump. El posicionamiento de Tel Aviv chocaba con la interpretación de Pakistán, uno de los mediadores, que, como Irán, sostiene que la tregua debería incluir también el frente libanés. Por contra, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, cree que Líbano queda excluido del acuerdo.

Sea como fuere, es la primera vez que Netanyahu se abre a negociar, y lo ha hecho después de que NBC News revelara una llamada del mandatario hebreo con Trump en la que el republicano le instaba a reducir los ataques sobre Líbano. Hasta este jueves, el primer ministro había avalado la ofensiva contra Hizbulá, acogiéndose a la sospecha de que las zonas atacadas se utilizan para el traslado y almacenamiento de armamento de la milicia chií. En este sentido, Netanyahu ha condicionado ahora un posible entendimiento con Beirut al desarme del grupo paramilitar. "Las negociaciones se centrarán en el desarme de Hizbulá y en el establecimiento de relaciones pacíficas entre Israel y Líbano", ha declarado en un comunicado recogido por The Jerusalem Post y The Times.

La presión de Irán

Previamente al anuncio de Netanyahu, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, había alertado de que la continuidad de los bombardeos israelíes en Líbano despejaba de contenido cualquier intento de negociación con Estados Unidos. "Las repetidas agresiones de la entidad sionista contra el Líbano son una violación flagrante del acuerdo inicial de alto el fuego y una peligrosa señal de engaño y falta de compromiso con un acuerdo potencial", denunciaba. En este contexto, Pezeshkian había insinuado que "las negociaciones no tienen sentido" si se mantienen los ataques. "Nuestros dedos permanecen en el gatillo. Irán no abandonará nunca a sus hermanos y hermanas libaneses", declaraba.