El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, ha defendido públicamente que el Ejército israelí mate cada noche entre 30 y 40 palestinos en Gaza, incluidas personas que, según él, no representarían una amenaza inmediata. Las declaraciones las ha hecho en el primer episodio de su pódcast, 8 de octubre, en una conversación con Rom Braslavski, un israelí que fue rehén de Hamás en la Franja.
"Creo que se deberían cometer asesinatos selectivos en Gaza, eliminando entre 30 y 40 personas cada noche", afirma Ben Gvir durante la entrevista. El ministro va más allá y sostiene que hay personas que "no merecen vivir" y que "ni siquiera son personas". Las expresiones, de carácter explícitamente deshumanizador, han generado una nueva polémica internacional en torno al papel de la extrema derecha dentro del Govern el Gobierno israelí.
Netanyahu, cuestionado
Ben Gvir también cuestiona la línea actual del primer ministro, Benjamin Netanyahu. El ministro asegura que no está de acuerdo con la reducción de las operaciones militares israelíes en Gaza y reclama mantener una política más agresiva. A pesar de formar parte del Govern el Gobierno y controlar la policía y el sistema penitenciario israelíes, Ben Gvir no tiene autoridad directa para ordenar operaciones militares a las Fuerzas de Defensa de Israel.
Durante la conversación, el líder ultranacionalista defiende también la salida masiva de palestinos de Gaza y la recuperación de los asentamientos judíos en la Franja. "Toda Gaza es nuestra", afirma, antes de reclamar que se vuelvan a establecer colonias israelíes. Para los palestinos que considera miembros de grupos armados, rechaza cualquier posibilidad de traslado y defiende directamente que sean asesinados.
Las declaraciones se inscriben en una trayectoria política marcada por el ultranacionalismo y la hostilidad hacia la población árabe. Ben Gvir fue condenado en 2007 por apoyar a una organización terrorista y por incitación al racismo, después de haber difundido material vinculado al movimiento Kach, declarado terrorista por Israel.
La retórica de dirigentes israelíes sobre Gaza ya ha aparecido en el procedimiento abierto ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), en el caso iniciado por Sudáfrica contra Israel por presunta violación de la Convención sobre el Genocidio. La Corte ordenó en 2024 a Israel adoptar medidas para prevenir actos de genocidio y, posteriormente, exigió que tomara medidas para prevenir y castigar la incitación pública y directa al genocidio. Esto no implica que la CIJ haya determinado que Israel haya cometido genocidio: el caso sobre el fondo continúa abierto.
Las palabras de Ben Gvir llegan, además, después de que en julio participara en una marcha de colonos y activistas ultranacionalistas hasta la frontera con Gaza para reclamar el retorno de los asentamientos judíos en la Franja, desmantelados por Israel en 2005. La movilización puso nuevamente sobre la mesa una de las principales reivindicaciones de la extrema derecha israelí: recuperar el control territorial de Gaza e impulsar nuevos asentamientos judíos.
Ben Gvir ha defendido reiteradamente esta opción y ha reclamado que se fomente la expulsión de la población palestina de la Franja, una propuesta que organismos y expertos han advertido que podría comportar un desplazamiento forzado de la población. Sus declaraciones contribuyen así a mantener abierta la disputa dentro del mismo gobierno israelí sobre cuál debe ser el futuro político y territorial de Gaza después de la guerra.
