Cargando...

Un barco con unas 270 personas a bordo ha naufragado este domingo en las costas del norte de Chipre, según han informado los medios locales. Hasta ahora, siete personas habrían muerto a causa del incidente, mientras las autoridades norchipriotas informan de que, hasta ahora, se habría localizado a 237 pasajeros gracias a la operación de búsqueda y rescate que se ha iniciado una vez conocido el naufragio de la embarcación. Todavía hay 23 personas desaparecidas de entre las 267 que había a bordo del barco, según ha confirmado el primer ministro de la República Turca del Norte de Chipre, Ünal Üstel. El embajador de Turquía en Nicosia, Ali Murat Basceri, ha detallado que la nave ha emitido una señal de auxilio hacia las 12:10 hora local (11:10 en la hora de Barcelona), informando de que estaba "haciendo aguas" a una distancia de tres millas marítimas (unos 5,5 kilómetros) al norte de la costa de Chipre.

El barco habría naufragado cerca de las costas de la localidad de Kirina, situada en la autonombrada República Turca del Norte de Chipre, una de las dos entidades estatales que hay en la isla, reconocida únicamente por Turquía. El alcalde de la ciudad ha descrito la situación como "extremadamente grave" en un mensaje en sus redes sociales. En el mismo, ha indicado que se trata de un barco perteneciente a la naviera Filo en el que había "unas 270 personas a bordo". La Guardia Costera y numerosas embarcaciones pequeñas se han movilizado para llevar a cabo los rescates de las personas que han quedado en el mar. Según el diario Cyprus Mail, la embarcación se dirigía desde Kirina hacia la ciudad turca de Tasucu en una travesía de unos 120 kilómetros.

El mal tiempo podría ser la causa del naufragio

De los 259 pasajeros y 8 tripulantes que había a bordo del barco, "todavía hay 23 personas desaparecidas", ha informado el primer ministro Üstel. "Todas las instituciones de nuestro estado están en el terreno", ha indicado. "Estamos llevando a cabo una operación de búsqueda y rescate con gran cuidado y monitoreando de cerca todos los desarrollos", ha dicho Üstel, que también ha confirmado que se ha pedido la ayuda de medios turcos en las operaciones puestas en marcha. Mientras las autoridades han abierto una investigación para aclarar las causas del accidente, Üstel ha apuntado al mal tiempo que había en el momento del naufragio, con un temporal de fuertes lluvias, granizo y rachas de viento de hasta 160 kilómetros por hora, cosa que calificó de "insólito para un mes de agosto".

"El barco debía zarpar ayer hacia Turquía, pero debido a las condiciones meteorológicas, ha partido hoy" de Girne (Kirina en griego) rumbo a la ciudad turca de Mersin. Poco después de su partida, "la primera ola ha impactado en alta mar y, mientras el capitán intentaba salvar la situación, el barco comenzó a hacer agua con la segunda ola", ha explicado Üstel. Testimonios presenciales afirman que algunos pasajeros han saltado al mar después de que el barco comenzara a hacer agua. Según el mandatario, el barco ha quedado completamente sumergido en una zona donde la profundidad del mar es de unos 514 metros y se teme que todavía hay personas en el interior. Entre los rescatados hay un número no especificado de heridos que están siendo trasladados a hospitales turcochipriotas.