Marruecos ha recibido un nuevo gesto político de Israel y Estados Unidos en plena crisis de Ceuta, con el anuncio de un refuerzo del acuerdo que consolida su alianza política, económica y tecnológica bajo el paraguas de Washington. El encuentro se ha celebrado en Nueva York entre el ministro de Exteriores israelí, Gideon Sa'ar; su homólogo marroquí, Nasser Bourita, y el embajador estadounidense ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, justo un día después del sexto aniversario de los Acuerdos de Abraham impulsados en 2020 por Donald Trump para normalizar las relaciones diplomáticas entre Israel y varios estados árabes. "El pueblo judío tiene profundas raíces históricas en Marruecos. A medida que nuestras naciones se acerquen más, estos logros beneficiarán a los dos países", ha afirmado el embajador israelí ante la ONU, Danny Danon, ante los medios a las puertas del Consejo de Seguridad.
El acuerdo prevé un nuevo salto en las relaciones diplomáticas entre Marruecos e Israel, que han pactado convertir sus actuales misiones "en embajadas de pleno derecho" y proceder al intercambio de embajadores. Ambos países habían cerrado sus oficinas en el año 2000, tras el estallido de la segunda intifada palestina contra la ocupación israelí. El refuerzo de la alianza también tendrá una dimensión económica. Rabat y Tel-Aviv se han comprometido a cerrar antes de que acabe el año acuerdos sobre "protección de inversiones y prevención de la doble imposición" para facilitar los flujos de capital y ampliar los vínculos empresariales. El comunicado conjunto también destaca la voluntad de profundizar la cooperación en ámbitos como "la tecnología, la seguridad y la innovación".
El pacto incorpora también un elemento central para la diplomacia marroquí: el Sáhara Occidental. Según ha explicado Waltz en la red social X, el encuentro ha servido para "reafirmar el reconocimiento de Estados Unidos de la soberanía marroquí" sobre esta región, una cuestión que sigue ocupando un lugar prioritario en la política exterior de Rabat. El embajador estadounidense ha reivindicado, además, la vigencia de los Acuerdos de Abraham seis años después de su puesta en marcha. "Los escépticos estaban equivocados", ha afirmado, antes de defender que la iniciativa impulsada por Trump ha permitido sustituir "viejos conflictos" en Oriente Medio por nuevos vínculos económicos y oportunidades de cooperación.
Six years in, President Trump’s historic Abraham Accords continue to replace old grievances in the Middle East with strong new economic ties and opportunity.
— Ambassador Mike Waltz (@USAmbUN) September 17, 2026
Great to host the foreign ministers of Israel and Morocco yesterday to strengthen their ties further. pic.twitter.com/tYfsFOmcJX
