Marie-Thérèse Ross ha vivido hasta ahora 86 años, pero nunca olvidará el último de su vida. Esta mujer francesa, originaria de Nantes, se mudó en el 2025 a Estados Unidos para casarse con Billy, un antiguo amor de juventud que había reencontrado décadas después. Pero acabó detenida por el temido ICE, los agentes de inmigración de Trump, que no respetan la edad, ni a los más mayores ni a los niños. La vida de esta mujer se complicó cuando su marido murió y se encontró con la situación de su residencia en el aire, dado que se encontraba esperando concluir los trámites de la green card, la residencia permanente. Marie-Thérèse se quedó en el domicilio conyugal en Alabama para hacer los trámites de la herencia, cuando hace dos semanas recibió la visita de la policía migratoria y fue arrestada el pasado 1 de abril por el ICE, que la consideraron “una extranjera indocumentada”. La agencia de inmigración estadounidense confirmó que la última entrada de Ross al país se produjo en junio de 2025 bajo el Programa de Exención de Visado, que le permitía permanecer allí durante un período de 90 días. Francia ha informado este viernes que Marie-Thérèse ha sido finalmente liberada y que ya se encuentra de vuelta en Francia, según ha revelado el ministro de Exteriores francés, Jean-Noel Barrot.
El caso ha sido muy mediático en Francia y ha llamado la atención por la avanzada edad de la mujer detenida en su residencia de la ciudad de Anniston (Alabama). Su detención ha provocado la reacción del gobierno francés, que se ha movilizado para conseguir su liberación: el cónsul general de Francia en Nueva Orleans, Rodolphe Sambou, ha visitado a Ross en dos ocasiones y se han puesto en marcha gestiones para presionar al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos para que sea repatriada a Francia, según la agencia AP.
Uno de sus hijos, Hervé, declaró al diario francés Ouest-France que el ICE no informó a la familia de la detención de su madre y que solo tuvieron conocimiento de ello después de que funcionarios consulares franceses la visitaran. La familia también denunció que la mujer fue esposada de pies y manos, "tratada como una delincuente peligrosa" y llevada a un centro de detención de Louisiana, según relataron unos vecinos presentes durante el arresto. La octogenaria, que esperaba “la oficialización” de su tarjeta verde y disponía de una tarjeta de la Seguridad Social, “esperaba la decisión del tribunal sobre sus herencias el 9 de abril” antes de regresar a Francia “a partir de esta resolución”, según su hijo. "No tuvieron en cuenta ni la edad ni el estado precario de salud de mi madre, que tiene problemas cardíacos y de espalda", afirmó. La familia de Marie-Thérèse sospecha que el hijo de Billy la denunció por una cuestión de herencia, aunque no tiene pruebas.
El ministro Barrot, que se encontraba de viaje en Montpellier este viernes, ha explicado que Marie-Thérèse ha sido liberada y “ha regresado a Francia esta mañana, y eso es motivo de gran satisfacción para nosotros”. Cuando se le preguntó por los métodos del ICE, y sin referirse específicamente al caso de la mujer de 85 años, Jean-Noël Barrot afirmó que “hubo actos de violencia que nos preocuparon” y que estos “no son métodos que necesariamente estén en línea, no me refiero al caso concreto, sino en general, con los que están en vigor y son aceptables para nosotros. Pero lo más importante es que ha regresado a Francia y eso nos satisface plenamente”.
La historia de amor de Marie-Thérèse comenzó a finales de los años 50, cuando conoció a Billy, un excoronel y piloto de las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos que estaba destinado en Saint-Nazaire (Francia), una base de la OTAN donde ella trabajaba como secretaria bilingüe. Después de décadas sin contacto, retomaron la relación en 2010 y, ya viudos ambos en 2022, iniciaron un romance que culminó con su boda en abril de 2025 en Anniston. La historia, sin embargo, terminó de manera triste, pues Billy, un veterano de la guerra de Vietnam, murió repentinamente en enero de 2026, hace solo tres meses.
