El presidente francés, Emmanuel Macron, ha anunciado este lunes que "está en marcha" una misión internacional defensiva para "abrir progresivamente" el estrecho de Ormuz, por donde pasa un porcentaje importante del crudo y del gas mundial, así como de otros productos esenciales. “Cuando alguien ataca a Chipre, atacan a toda Europa”, ha subrayado Macron en una comparecencia con Mitsotakis y el presidente chipriota, Nikos Christodoulides, en la base aérea Andreas Papandreou del sur de Chipre, donde se han desplegado las cinco aeronaves enviadas por Grecia para defender la isla.
Macron también ha detallado que ocho fragatas, dos portahelicópteros anfibios y uno de los portaaviones más grandes del país se desplegarán en el Mediterráneo Oriental, y todo ello permitirá "atraer y movilizar" a otros países europeos. "La presencia francesa que se desplegará hasta el Mediterráneo oriental, el mar Rojo y el estrecho de Ormuz movilizará ocho fragatas, dos portahelicópteros y el portaaviones Charles de Gaulle —uno de los más importantes de las fuerzas armadas francesas—", ha asegurado Macron.
"Esta movilización de nuestra marina es inédita. Se hace, evidentemente, con la movilización también de nuestras fuerzas aéreas y terrestres en la región", ha precisado el jefe del Estado francés. Y ha concluido: "La voluntad de Francia es contribuir a la desescalada, a la seguridad de nuestros nacionales, a la seguridad de nuestros socios y a la libre navegación y seguridad marítima".
Macron tiene previsto desplazarse este lunes hasta Creta para visitar el portaaviones Charles de Gaulle, el principal buque de la marina francesa, y saludar a su tripulación. El buque se encontraba en el mar Báltico participando en unas maniobras militares, pero con el estallido de la guerra contra Irán recibió la orden del Elíseo de dirigirse hacia el Mediterráneo oriental. La flota europea desplegada en la zona tiene como objetivo prioritario garantizar la seguridad del tráfico marítimo en el mar Rojo, especialmente en el paso estratégico del estrecho de Bab al-Mandeb. En una segunda fase, y siempre que la situación lo permita, también se prevé reforzar la vigilancia en el estrecho de Ormuz.
El anfitrión del encuentro celebrado en Pafos, el presidente chipriota Nikos Christodoulides, ha agradecido el apoyo mostrado por los socios europeos. En su discurso ha destacado, entre otras cosas, el papel de Francia, así como la implicación de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y del presidente del gobierno español, Pedro Sánchez. Christodulides también ha recordado que Chipre conoce de primera mano qué significa la guerra. El presidente chipriota ha evocado la invasión turca de parte de la isla hace más de cincuenta años, un conflicto que aún hoy continúa sin una solución definitiva y que mantiene el territorio dividido.
