Con su pose habitual, Donald Trump ha comparecido este sábado por la tarde en su mansión de Mar-a-Lago, pocos minutos después de publicar la foto más esperada del día: la del presidente venezolano, Nicolás Maduro, capturado por el ejército de los Estados Unidos y trasladado hacia Nueva York. Durante una hora y en una sala llena de medios de comunicación de todo el mundo, Trump ha sacado pecho del ataque del Pentágono, que ha calificado de "operación militar excelente", y ha confirmado que no ha habido víctimas entre los militares que la han llevado a cabo. En cuanto al futuro del país, el presidente estadounidense ha revelado que la Casa Blanca dirigirá Venezuela "para asegurar una transición segura, adecuada". "No podemos permitir que alguien malvado vuelva a tomar las riendas del poder del país", ha dicho, por lo que se quedarán "hasta que haga falta".
Para asegurar este supuesto proceso de transición democrática anunciado por Trump, el ejército de los Estados Unidos ha preparado "una segunda oleada de ataques" que será activada en caso de que sea necesario. Sin embargo, el republicano no espera este escenario y ha previsto que los venezolanos no tardarán demasiado en ver cómo "el cambio traerá miles de millones de dólares al país, gracias a la liberación del petróleo". Sobre esta posibilidad de un gobierno provisional de Venezuela, ha afirmado que estará destinado a "proteger las reservas de petróleo" y contará con tropas sobre el terreno. "Dirigiremos el país de manera justa y traerá mucho dinero a la gente", ha remarcado. El republicano ha denunciado que el régimen bolivariano "robó a los Estados Unidos" y ahora habrá "nuevas personas" que dirigirán el país, aún pendientes de designar.
Precisamente, Trump ha hablado de la principal opositora de Maduro y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, de quien ha dicho que sería "difícil" para ella liderar Venezuela porque no tiene "apoyo ni respeto". Justo antes de la comparecencia en Mar-a-Lago, la opositora ha asegurado que ha llegado "la hora de la libertad" para Venezuela y ha reclamado al Ejército venezolano que reconozca a Edmundo González como presidente del país. La opositora venezolana ha roto su silencio para afirmar que "Nicolás Maduro desde hoy enfrenta la justicia internacional por los crímenes atroces cometidos contra los venezolanos" y se ha comprometido a "poner orden, liberar a los presos políticos y construir un país excepcional".
Y sobre el futuro de Maduro y su mujer, el líder de la Casa Blanca ha anunciado que estos "asumirán responsabilidades". El republicano ha continuado, una vez más, definiendo a Maduro como un "dictador" y le ha culpado de hechos extremadamente trágicos relacionados con el narcotráfico: "Ha ayudado a los cárteles de la droga que operan en nuestra frontera, ha provocado multitud de muertes en Estados Unidos", ha rematado. Por ello, no ha dudado en señalar que "aseguraremos nuestras fronteras, aplastaremos los cárteles de la droga y protegeremos a nuestros ciudadanos", además de amenazar a cualquier potencial enemigo, para el cual "esta operación debe servir de aviso para aquellos que quieren violar la soberanía estadounidense".
Una operación "histórica"
En cuanto a la operación, que ha tenido lugar durante la madrugada venezolana, ha explicado que "les estábamos esperando, sabían que llegábamos, pero rápidamente hemos conseguido incapacitarles", por lo que ha insistido en el hecho "de que ha sido algo increíble" y en que "ni un solo soldado estadounidense muerto, ningún equipamiento militar destruido". Tras sacar pecho y celebrar que "somos el ejército más fuerte del mundo, con capacidades y conocimiento que ningún enemigo se puede imaginar", ha dado la palabra al secretario de Guerra de los Estados Unidos, **Pete Hegseth**, el cual ha calificado de "histórica" la operación en Venezuela. **"Estoy impresionado por nuestros hombres"**. El líder del Pentágono también ha elevado el ataque a Caracas como ejemplo disuasorio para potenciales enemigos, "como Irán". "Trump se toma muy en serio el hecho de proteger a nuestros ciudadanos, **dominamos el hemisferio occidental**", ha añadido.
Quien ha dado todos los detalles del ataque, sin embargo, ha sido el presidente del Estado Mayor, Dan Caine, que ha revelado que hace meses que se empezó a diseñar "por tierra, mar y aire". Se trata de una operación con más de un centenar de aeronaves implicadas, manteniendo el elemento sorpresa táctico, en la que "el fracaso no era una opción", ha asegurado. Según Caine, estudiaron todo sobre Maduro: sus movimientos, lo que comía, sus mascotas. "Nuestros hombres estaban esperando desde Navidad para llevar a cabo la operación". Según el militar de alto rango, Trump ordenó el ataque sobre las 22 horas de Nueva York, cuando empezaron a despegar aeronaves. "Miles de horas de experiencia volaban ayer, el más joven tenía 22 años y el mayor 49". Al llegar a Caracas, destruyeron los sistemas de defensa aérea para proteger los helicópteros que llevaban al ejército de tierra, responsable de la captura de Maduro. "Procedieron con rapidez y disciplina hacia el objetivo mientras arrestaban a los acusados".
A pesar de la complejidad de la operación, el Ejecutivo republicano no lo notificó con antelación al Congreso porque, según Trump, el Legislativo "tiene tendencia a filtrar" información importante y, por ello, cree que "el resultado habría sido muy diferente". Sobre esta polémica, el secretario de Estado, Marco Rubio, ha respondido que "no es el tipo de misión que requiere aprobación del Congreso". Por este motivo, los demócratas en Washington han denunciado que no han seguido los procesos establecidos por la legalidad estadounidense para operaciones como la que ha sido perpetrada en Venezuela, que requería la aprobación de una mayoría.
¿Qué futuro le espera a Venezuela?
Por ahora, la presidenta de Venezuela es Delcy Rodríguez, la cual ha jurado el cargo hoy y ha aceptado trabajar con los Estados Unidos, según ha revelado Trump. "Supongo que ella es la presidenta", ha dicho Trump. El secretario de Estado, Marco Rubio, ha hablado con Rodríguez, y ella ha aceptado trabajar con Washington: "Ha tenido una larga conversación con Marco y ha dicho que haría lo que fuera necesario. No tenía otra opción", ha relatado. Mientras tanto, los vestigios del gobierno de Maduro fuera de Venezuela han solicitado formalmente una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU a raíz de la operación militar en el país. Ha sido el embajador venezolano en la institución, Samuel Moncada, quien ha instado al organismo a condenar la actuación de Washington y a tomar medidas para que los Estados Unidos "respondan por los crímenes de agresión cometidos". Minutos después de la rueda de prensa en Mar-a-Lago, Delcy Rodríguez ha asegurado que el único presidente del país sudamericano es Nicolás Maduro y ha exigido su "inmediata liberación" y la de su mujer, Cilia Flores, en una alocución transmitida por radio y televisión.