Israel y Hizbulá han acordado un alto el fuego en el Líbano que empieza este mismo viernes. La tregua se produce en un momento en que el entendimiento entre Estados Unidos e Irán para capitular la guerra pende de un hilo, precisamente por la campaña militar del gobierno de Benjamin Netanyahu contra la milicia chiita. Teherán considera condición indispensable que el Líbano entre en el acuerdo con Washington, y los ataques de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en el país levantino de las últimas 48 horas han paralizado la firma de paz que se iba a celebrar en Suiza.
En declaraciones a Reuters, un funcionario estadounidense involucrado en las negociaciones ha declarado que "después del intercambio de ataques de hoy, Israel y Hezbolá ahora entran en un alto el fuego" gracias a los esfuerzos de Estados Unidos y Qatar, que han ejercido de mediadores. Está por ver cómo evolucionan ahora las negociaciones entre Irán y la Casa Blanca, pero el hecho de que 18 personas hayan muerto en el Líbano en ataques aéreos y cuatro soldados israelíes hayan perdido la vida a manos de militantes de Hizbulá era un factor de demasiado peso para firmar la paz. Anteriormente, las FDI habían informado de ataques a hasta 80 objetivos vinculados a Hezbollah y de la muerte de “decenas” de sus miembros.
Violado en tiempo récord
La nueva versión de alto el fuego en Líbano entró en vigor a las 16:00, hora local. Pues bien, minutos después de la aplicación de la tregua, y según revela otro funcionario estadounidense en declaraciones a Axios, el ejército israelí ha llevado a cabo ataques en el sur de Líbano y Hezbolá ha lanzado drones hacia el norte de Israel.
La determinación de Israel en Líbano no ha cesado en las últimas semanas, ni siquiera después de la insistencia de Washington en que cesaran sus operaciones militares para facilitar un acuerdo con Irán. Está por ver si los ataques posteriores a la aplicación de la nueva tregua han sido puntuales o si se continuará con la dinámica de las últimas semanas, en las que no se ha respetado el acuerdo. Este mismo jueves, el ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben-Gvir, llamó a una escalada contra Hezbollah: "Por cada lágrima de una madre israelí, mil madres libanesas deberían llorar. Todo el Líbano debería arder". El ultranacionalista instó a Netanyahu a ignorar la presión externa para acabar de “vencer al terror”.
¿Qué dice el acuerdo entre EE. UU. e Irán?
Bombardear Líbano es una violación flagrante del memorando, que establece el cese "inmediato y permanente" de las hostilidades en todos los frentes. También compromete a todas las partes a garantizar la "integridad territorial y la soberanía" del Estado levantino. Funcionarios estadounidenses han dicho anteriormente que, si bien Líbano estaba cubierto por el marco de alto el fuego, la retirada de las fuerzas israelíes de su territorio no era una condición del acuerdo y que Israel conservaría el derecho a la legítima defensa. A més, Netanyahu ha assegurat aquest dijous que les FDI mantindran la "zona de seguretat" als territoris ocupats del sud del Líban, dels quals Israel no es retirarà "mentre les necessitats de seguretat així ho exigeixin", segons ha recollit el mitjà israelià Yediot Ajronot.