La firma del memorándum de entendimiento entre Estados Unidos e Irán debía marcar el inicio de una nueva etapa después de meses de guerra, pero el camino hacia la paz definitiva ya ha topado con el primer tropiezo. Washington y Teherán han cancelado las conversaciones previstas para este viernes en Suiza, que debían servir para empezar a negociar el tratado permanente que sustituya el actual acuerdo provisional. Las conversaciones que debían reunir este viernes a Estados Unidos e Irán en el complejo de montaña de Bürgenstock, en Suiza, han quedado pospuestas. Así lo ha confirmado el Ministerio de Asuntos Exteriores suizo en un comunicado, en lo que representa el primer contratiempo serio en el proceso para transformar el alto el fuego en un acuerdo de paz definitivo. La Casa Blanca atribuyó oficialmente la cancelación del encuentro a motivos "logísticos". Sin embargo, diversas fuentes apuntan que detrás del cambio de planes podría haber una cuestión mucho más delicada: la fragilidad del alto el fuego en el Líbano. Los enfrentamientos puntuales entre Israel y Hezbolá continúan a pesar del acuerdo anunciado los últimos días, y Washington teme que una nueva escalada pueda complicar aún más unas negociaciones que apenas debían empezar.
El anuncio llega después de que la Casa Blanca informara durante la madrugada de que el vicepresidente estadounidense, JD Vance, había suspendido el viaje previsto a Suiza, donde debía reunirse con los negociadores iraníes para iniciar las conversaciones sobre la aplicación del memorándum firmado recientemente entre Washington y Teherán para poner fin a la guerra. La Casa Blanca intentó restar importancia a la cancelación del encuentro y la atribuyó exclusivamente a problemas organizativos. "La delegación estadounidense estaba preparada para salir tan pronto como fuera posible. Pero la logística de estas negociaciones nunca ha sido sencilla ni previsible. "Por el momento, el vicepresidente no partirá esta noche. Esperamos comenzar las conversaciones técnicas lo antes posible", afirmó la Casa Blanca en un comunicado difundido el jueves por la noche.
La cita de Bürgenstock, con la presencia de los mediadores del acuerdo, Pakistán, y Qatar, tenía que ser el primer contacto presencial de alto nivel después de la firma del acuerdo provisional que ha puesto fin a meses de guerra entre Estados Unidos e Irán. El objetivo era empezar a definir los mecanismos concretos para aplicar los compromisos asumidos por las dos partes, especialmente en materia nuclear, el levantamiento de sanciones y la seguridad marítima en el estrecho de Ormuz.
La cancelación alimenta las dudas sobre la solidez del proceso. A pesar de que el memorándum ya ha entrado en vigor, la suspensión de la primera reunión negociadora evidencia que la fase más difícil apenas empieza. Como ya había advertido el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, "implementar el acuerdo será más complicado que firmarlo". Una afirmación que gana peso después de que el primer encuentro destinado a construir la paz definitiva haya quedado aplazado antes incluso de empezar.
La Casa Blanca intenta restar importancia a la cancelación
El anuncio llega después de que la Casa Blanca informara durante la madrugada que el vicepresidente norteamericano, JD Vance, había suspendido el viaje previsto en Suiza, donde se tenía que reunir con los negociadores iraníes para iniciar las conversaciones sobre la aplicación del memorándum firmado recientemente entre Washington y Teherán para poner fin en la guerra. La Casa Blanca intentó restar importancia a la cancelación del encuentro y la atribuyó exclusivamente a problemas organizativos. "La delegación norteamericana estaba preparada para salir tan pronto como fuera posible. Pero la logística de estas negociaciones nunca ha estado sencilla ni previsible. "De momento, el vicepresidente no saldrá esta noche. Esperamos empezar las conversaciones técnicas tan pronto como sea posible.", afirmó la Casa Blanca en un comunicado difundido jueves por la noche.
La cita de Bürgenstock, con la presencia de los mediadores del acuerdo, Pakistán y Qatar, tenía que ser el primer contacto presencial de alto nivel después de la firma del acuerdo provisional que ha puesto fin a meses de guerra entre Estados Unidos e Irán. El objetivo era empezar a definir los mecanismos concretos para aplicar los compromisos asumidos por las dos partes, especialmente en materia nuclear, el levantamiento de sanciones y la seguridad marítima al estrecho de Ormuz.
"Implementar el acuerdo, más difícil que firmarlo"
La cancelación alimenta las dudas sobre la solidez del proceso. A pesar de que el memorándum ya ha entrado en vigor, la suspensión de la primera reunión negociadora evidencia que la fase más difícil apenas empieza. Como ya había advertido el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, "implementar el acuerdo será más complicado que firmarlo". Una afirmación que gana peso después de que el primer encuentro destinado a construir la paz definitiva haya quedado aplazado antes incluso de empezar.
Los ataques de Israel en el Líbano, de trasfondo
Un funcionario norteamericano apuntó que las afirmaciones de Teherán sobre supuestas violaciones israelíes del alto el fuego en el Líbano podrían ser la razón por la que las conversaciones no se llevarán a cabo este viernes, según informa Axios. La cancelación de la reunión de Bürgenstock coincidió con un nuevo deterioro de la situación en el Líbano, uno de los puntos más sensibles del memorándum entre Washington y Teherán. A primera hora del jueves, el ejército israelí llevó a cabo un ataque en el sur del Líbano que causó cuatro muertos. Horas más tarde, ya entrada la noche, y justo antes de que JD Vance anunciara que no viajaría a Suiza, se registraron intensos combates entre las fuerzas israelíes y Hezbol·là en la misma zona.
Trump pide un alto el fuego completo en el Líbano
Ante esta escalada, Donald Trump publicó un mensaje en Truth Social en que insistía que Estados Unidos está "comprometido con la PAZ" y pidió a todas las partes implicadas que permitieran que las negociaciones "se desarrollen de manera óptima". El presidente norteamericano también expresó su deseo de que se logre "un alto el fuego completo en todos los frentes, incluidos el Líbano, Hezbol·là e israel".

Poco después, el presidente del parlamento libanés, Nabih Berri, respondió con un comunicado en que reiteraba "la posición del Líbano y el compromiso de Hezbol·là con el alto el fuego", condicionándolo al hecho de que "Israel lo respete plena e íntegramente". En paralelo, el embajador israelí en Washington, Yechiel Leiter, aseguró que Israel continúa comprometido con el acuerdo de cese de hostilidades con el gobierno libanés. "Si Hezbol·là no viola el acuerdo, este se mantendrá. En cualquier circunstancia, Israel se reserva el derecho de responder a los ataques contra su territorio, sus ciudadanos y sus soldados", advirtió.
Israel remains committed to the ceasefire agreement reached between Israel, Lebanon and the US.
— Ambassador Yechiel (Michael) Leiter (@yechielleiter) June 18, 2026
If Hezbollah does not violate the agreement, it will be kept.
Under all circumstances, Israel retains its right to respond to attacks against it and to thwart threats to its…
Este intercambio de mensajes evidencia hasta qué punto la situación en el Líbano continúa siendo un factor determinante para el éxito o el fracaso del proceso de paz entre Estados Unidos e Irán. Cualquier rebrote de la violencia en la frontera israelí-libanesa amenaza con complicar unas negociaciones que todavía no han empezado formalmente.