Israel ha bombardeado este miércoles los suburbios del sur de Beirut, en el primer ataque contra el extrarradio de la capital libanesa desde la entrada en vigor del alto el fuego entre Israel y Hezbollah hace cerca de tres semanas. La operación ha provocado una fuerte explosión y daños importantes en la zona del Dahye, especialmente en los barrios de Ghobeiri y Haret Hreik, según ha informado la Agencia Nacional de Noticias del Líbano. Posteriormente, el ejército israelí ha confirmado el ataque y ha asegurado que el objetivo era Malek Balou, un comandante de la unidad de élite Radwan de Hezbollah. Por el momento, no se ha informado oficialmente de víctimas a raíz del bombardeo.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha reivindicado públicamente la operación y ha confirmado que el objetivo del bombardeo era asesinar al comandante de la fuerza de élite Radwan. En un comunicado difundido conjuntamente con el Ministerio de Defensa, el gobierno israelí ha asegurado que “las Fuerzas de Defensa de Israel atacaron al comandante de la unidad Radwan de la organización terrorista Hezbolá en Beirut para neutralizarlo”. La nota también advierte que “ningún terrorista goza de impunidad: el largo brazo de Israel alcanzará a todo enemigo y asesino”, en referencia a un ataque que rompe semanas sin bombardeos sobre la capital libanesa desde el alto el fuego impulsado por Estados Unidos.

A pesar del alto el fuego pactado entre el Líbano e Israel a mediados del mes pasado, el ejército israelí ha atacado diariamente el sur del país, donde también ha destruido numerosas viviendas en las áreas que mantiene bajo ocupación. Además de los bombardeos en la frontera meridional, también se han registrado operaciones puntuales en el valle oriental de la Bekaa. A pesar de esta actividad militar sostenida, los suburbios sur de Beirut no habían vuelto a ser atacados desde la entrada en vigor de la tregua durante la noche del 16 al 17 de abril. Durante el conflicto, esta zona de la capital libanesa había sido uno de los principales objetivos de los bombardeos israelíes.

Unas negociaciones estancadas

El alto el fuego vigente entre Israel y el Líbano debía servir como punto de partida para abrir negociaciones más amplias entre las partes, pero el proceso continúa estancado por diversos obstáculos políticos y militares. Entre los principales escollos están la negativa israelí a retirar sus tropas del sur del Líbano y el rechazo de Hezbollah a participar en las conversaciones. Precisamente este miércoles, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, ha asegurado que aún es demasiado pronto para plantear una reunión de alto nivel con Israel y ha insistido en que cualquier nuevo diálogo requerirá antes una “consolidación previa” del cese de hostilidades.