La bandera de Palestina se convirtió en una protagonista colateral de la rúa de los campeones del Barça el pasado lunes cuando Lamine Yamal cogió el estandarte que un aficionado lanzó al autobús descapotable donde viajaban los jugadores y el delantero azulgrana la cogió para ondearla. La imagen de Lamine Yamal cantando y blandiendo la bandera pasará a la historia como una de las más simbólicas de la celebración de la que ya se conoce como la Liga del Clásico. Los vídeos han dado la vuelta al mundo y las imágenes se hicieron virales en las redes sociales y encendieron el debate entre la afición israelí y palestina. El gesto ha trascendido al plano político y en Israel, donde los azulgrana tienen muchos seguidores, se ha interpretado como una declaración política en contra de Israel, hasta el punto de que el ministro de Defensa, Israel Katz, ha acusado este jueves al jugador azulgrana de "incitar y fomentar el odio" contra Israel e, incluso, posicionarlo en el bando de Hamás. "Lamine Yamal optó por incitar contra Israel y alimentar el odio mientras nuestros soldados combaten a la organización terrorista Hamás, responsable de masacrar, violar, quemar y asesinar a niños, mujeres y ancianos judíos el 7 de octubre", ha afirmado el ministro de Defensa en un mensaje publicado en las redes sociales en castellano. "Quien apoya este tipo de mensajes debería preguntarse: ¿esto es humanitario? ¿Esto es moral?", cuestiona Katz en su publicación, y como ministro de Defensa del Estado de Israel, deja claro que "no guardaré silencio ante la incitación contra Israel y contra el pueblo judío", ha advertido, y termina su tuit conminando al Barça a que, como club "grande y respetado", "se desmarque de estas declaraciones y deje claro, de manera inequívoca, que no hay lugar para la incitación ni para apoyar el terrorismo".

"Un futbolista debería expresar lo que piensa"

El Barça como club no ha hecho ninguna referencia al tema de manera oficial, a pesar de que Hansi Flick reconoció públicamente que no le hizo ninguna gracia el gesto de Lamine. Al técnico le preguntaron un día después, en la previa del partido contra el Alavés, sobre esta cuestión, y admitió que "son cosas que no me gustan —en referencia a cuestiones políticas—, pero he hablado con él y, si quiere hacerlo, es decisión suya. Tiene 18 años". En cambio, Pep Guardiola ha defendido públicamente el gesto pro-Palestina de Lamine y ha asegurado que "es algo para estar orgulloso". Cuestionado por la acción del joven jugador blaugrana en la rueda de prensa previa al partido contra el Crystal Palace, el técnico catalán se mostró totalmente a favor del derecho de los jugadores a expresar sus opiniones cuando un periodista le preguntó si los futbolistas debían mantenerse al margen de los temas políticos o humanitarios. "Un futbolista es un referente para millones de personas y su opinión tiene influencia, así que debería expresar lo que piensa cuando lo considere necesario". El exentrenador del Barça, que puede decir que predicó con el ejemplo, ha argumentado: "¿Qué harías si encontraras a tu mujer y a tus hijos bajo los escombros de casas como las de allí? ¿Vendrías aquí, a una rueda de prensa, a hablar de un jugador que lleva una camiseta y corre detrás de un balón? ¡Claro que no! No eres tú quien decide los temas de los que tenemos que hablar, así que hay cuestiones que quedan fuera de tu ámbito. La posición de Lamine es algo de lo que debería estar orgulloso: ahora mismo se ha convertido en tema de conversación en todo el mundo". Guardiola se ha posicionado públicamente a favor de la causa palestina. "El genocidio en Palestina me parte el corazón. Es imposible no verse afectado. Quieren que nunca hable. Siempre estoy aquí y hablaré", reconoció sobre esta cuestión.

Un mural entre las ruinas y un nombre en la arena

El gesto de Lamine está provocando reacciones de todo tipo. Para algunos, fue un acto espontáneo, en el que el jugador no era consciente de la trascendencia que podía tener esta acción más allá de una celebración festiva, pero para otros, fue un gesto asumido como un compromiso del jugador con la causa palestina, porque, aunque no ha hecho ninguna manifestación al respecto, compartió la imagen en su cuenta de Instagram, donde tiene más de 40 millones de seguidores. Por eso en el bando palestino ha supuesto una inyección de esperanza y de solidaridad. Este jueves también se ha hecho viral el mural que unos jóvenes palestinos han pintado sobre las ruinas de uno de los edificios destruidos en el campamento de refugiados de Shati, en Gaza, y otras muestras de agradecimiento, como la de una construcción de arena en la playa con el nombre de Lamine Yamal y una bandera palestina, con un mensaje. "Desde Gaza, con amor para Lamine".