Estados Unidos e Israel han lanzado esta mañana un ataque aéreo contra la planta de enriquecimiento de uranio de Natanz, en Irán, según ha informado la agencia de noticias iraní Tasnim. El ataque no habría provocado ninguna fuga de materiales radiactivos ni tampoco los residentes cercanos corren ningún peligro, han informado los medios estatales. Natanz ya fue uno de los principales objetivos durante la guerra de los 12 días, cuando Estados Unidos lanzó un ataque contra las principales instalaciones nucleares del país persa (Fordow, Natanz e Isfahan) 1439182, que Donald Trump vendió como un gran éxito. Aunque el presidente estadounidense aseguró que la operación había destruido completamente el programa nuclear iraní, y las instalaciones habían quedado inutilizadas, el Pentágono puso lo pusieron en duda en aquel momento. 

Aunque no se han producido fugas radiactivas, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), dependiente de la ONU, afirma que está investigando un informe de Irán según el cual la instalación nuclear de Natanz ha sido atacada. “El OIEA ha sido informado por Irán de que la instalación nuclear de Natanz ha sido atacada hoy. No se ha registrado ningún aumento de los niveles de radiación fuera de la instalación”, ha informado.  El director general del OIEA, Rafael Grossi, ha reiterado su “llamada a la moderación militar para evitar cualquier riesgo de accidente nuclear”, según ha publicado el organismo en X. A principios de marzo, el OIEA confirmó que la misma planta había sufrido daños después de los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra el país el pasado 28 de febrero. El organismo sigue muy de cerca la evolución del conflicto y ha instado a la prudencia para evitar cualquier riesgo para la seguridad nuclear de la población de la región.

La GBU-57, la bomba antibúnker más poderosa

Según la emisora pública Kan, el ataque perpetrado contra la planta de Natanz este sábado ha sido llevado a cabo por Estados Unidos, que habrían utilizado bombas antibúnker para atacar estas instalaciones subterráneas. Son las mismas bombas que el ejército estadounidense usó durante los ataques de junio, las GBU-57 Massive Ordnance Penetrador (MOP), la bomba antibúnker convencional más poderosa del arsenal estadounidense, diseñada para destruir objetivos fuertemente protegidos y enterrados a gran profundidad, como búnkeres, arsenales nucleares y centros de mando subterráneos. Una bomba que es la madre de todas las bombas, y que solo poseen los Estados Unidos, que no la han exportado a ningún otro país, ni siquiera a aliados tan cercanos como Israel.

De momento, ni Estados Unidos ni Israel han confirmado el ataque a la planta de Natanz. El ejército israelí ha reconocido que “durante una operación de la Fuerza Aérea Israelí en el espacio aéreo iraní, se detectó el lanzamiento de un misil tierra-aire contra una aeronave israelí”, afirma en un comunicado publicado en Telegram, pero no ha confirmado si este incidente estaba relacionado con esta operación en la planta de enriquecimiento de uranio iraní. “La tripulación actuó de acuerdo con los procedimientos operativos. No se han producido daños en la aeronave y la misión se completó según lo previsto".