El incendio en la discoteca Le Constellation, de la exclusiva estación de esquí Crans-Montana en los Alpes suizos, que ha dejado —de momento— 40 víctimas mortales y 119 heridos, es el incendio más grave del ocio nocturno desde 2013, cuando murieron 242 personas, mayoritariamente universitarios, y 143 resultaron heridas en la tragedia de la discoteca Kiss en Brasil. En ambas ocasiones —según apuntan las principales hipótesis del incidente de Suiza— los incendios en el interior de los locales habrían sido provocados por el uso indebido de la pirotecnia y la dificultad de salir del interior por parte de los asistentes.
El incendio en Brasil es todavía el más mortal del siglo XXI en las discotecas y solo es superado --desde que la International Nightlife Association recoge estos datos-- por el de la discoteca Luoyang Nightclub (China) en 2000, con 320 muertos, y el de la Cocoanut Grove Nightclub de Boston (EE. UU.) en 1942, el más mortal de la historia con 492 muertos. Completan la lista de los cinco incendios con más muertos en discotecas, el de la sala de baile Rhythm Club en Natchez (EE. UU.) en 1940, con 207 muertos, y el del Club República Cromañón de Buenos Aires (Argentina) en 2004, con 194 muertos.
El incendio en una discoteca de Murcia, la última tragedia en España
En España, la última tragedia fue en 2023 en la discoteca Fonda Milagros, en Murcia, donde murieron 13 personas y otras 24 resultaron heridas. Aquel incendio provocó un punto de inflexión en el ocio nocturno y desde entonces las discotecas de Barcelona utilizan luces led en lugar de bengalas para iluminar la pomposa salida de botellas de alcohol, habitual en locales con clientes de elevado poder adquisitivo. Los dos incendios que han provocado más muertes en el Estado español han sido en el club Alcala 20 de Madrid en 1983 (81 muertos), provocado por un cortocircuito, y la discoteca Flying en Zaragoza en 1990, con 43 muertos. Madrid también vivió el accidente del Madrid Arena en 2012, en el que una avalancha producida en una fiesta de Halloween con exceso del aforo ocasionó la muerte de cinco jóvenes.
En numerosas ocasiones la razón del alto número de víctimas, además de la falta de medidas de protección contra incendios en los locales, ha sido la circunstancia de que las salidas de evacuación se encontraran cerradas. Otros factores comunes de este tipo de tragedias suelen ser la falta de licencias de actividad, la realización de obras sin autorización y el incumplimiento de las normas de PCI. Por este motivo, desde la International Nightlife Association publicaban una nueva guía de seguridad de Fin de Año hace solo una semana, en la que se destacaba el refuerzo de los protocolos de seguridad y la formación del personal, el control de aforo y la gestión de multitudes, el consumo responsable y una comunicación clara con los clientes y una coordinación estrecha con las autoridades locales y los servicios de emergencia.