Ya han pasado once años desde la gran tragedia de Germanwings. El 24 de marzo de 2015, el copiloto del vuelo 9525 de esta compañía que conectaba Barcelona con Düsseldorf estrelló la nave contra los Alpes franceses y mató a todos los pasajeros y tripulantes que iban a bordo. Ahora, una treintena de afectados de las víctimas que murieron en la tragedia han demandado al Estado alemán para pedir una indemnización. Según informa la Audiencia Territorial de Braunschweig, que dirimirá el caso, la demanda va dirigida contra la Oficina Federal de Transporte Aéreo, dependiente del Ministerio de Transporte e Infraestructura Digital. La vista oral del juicio tendrá lugar este mismo verano, el próximo 28 de agosto. Ahora bien, esta demanda podría tener un recorrido, ya que el tribunal ha advertido a los familiares que es posible que su demanda sea desestimada. Según explican, estos afectados tienen derecho a reclamar una indemnización a la aerolínea de aquel vuelo fatídico. Esto, sin embargo, hace que no lo puedan reclamar al Estado.
Concretamente, reclaman compensaciones de entre 110.000 y 500.000 euros, por no haber supervisado de forma adecuada la salud psíquica del copiloto que estrelló la aeronave. Según argumentan los familiares, las regulaciones existentes para la vigilancia y supervisión de los pilotos no se cumplieron. En 2020, la Audiencia de Essen, rechazó una demanda contra Lufthansa (entidad a la que pertenece Germanwings), argumentando que la aerolínea no era la responsable de supervisar la aptitud para volar de los tripulantes. Cabe recordar que el copiloto aprovechó que el capitán de la nave había abandonado su posición para ir al lavabo para estrellar el avión contra las montañas. La empresa pagó 10.000 euros a cada familiar directo de las víctimas y 25.000 a sus herederos legales.
Las víctimas de aquel accidente
Entre las víctimas había 70 ciudadanos alemanes y 40 personas de origen catalán y valenciano, además de pasajeros de otras nacionalidades. Así, había vecinos de Cornellà de Terri, Banyoles, Amer, Olot, Girona, Sant Cugat del Vallès, Mollet del Vallès, Badalona, Argentona, Tiana, Premià de Mar, Mataró, Barcelona, Pallejà, Sant Just Desvern, Sabadell, Sitges, Tona, Reus, Lleida y Torrent (País Valencià). La mayoría de las víctimas se desplazaban a Alemania por motivos profesionales, pero en aquella trágica lista también había grupos familiares y menores de edad. Por ejemplo, murieron 16 estudiantes alemanes de un programa de intercambio de un instituto de Llinars del Vallès y la cantante de ópera Maria Radner, que regresaba de una actuación en el Gran Teatre del Liceu.
