Hay días en que la naturaleza decide hacer su propio espectáculo, y Yosemite es el teatro. Cuando el sol empieza a ponerse detrás de las montañas de California, la luz atraviesa la Cola de caballo, una cascada estacional del parque, y parece como si la roca y el agua se hubieran encendido en llamas naranjas. El fenómeno, conocido como la “Cascada de fuego”, es efímero, delicado y extraordinario: dura solo unos minutos, pero deja una impresión que perdura mucho más tiempo en la memoria de los que lo contemplan.
Este efecto único depende de la combinación de factores muy concretos: la cascada debe llevar suficiente agua, normalmente gracias a la nieve o a lluvias recientes, el cielo debe estar claro y el sol debe incidir exactamente en el ángulo necesario para iluminar la caída de agua. Esto hace que cada año, e incluso cada día, el espectáculo sea diferente y extremadamente efímero, y solo los visitantes más afortunados pueden verlo en todo su esplendor.
Una hermosa "cascada de fuego" creada por la puesta de sol que ilumina Horsetail Fall en Yosemite National Park.pic.twitter.com/UhtIzxxrFC
— Wonder of Science (@wonderofscience) February 18, 2026
Este año, después de un invierno con nevadas importantes, los vigilantes del parque cerraron temporalmente algunos accesos para prevenir riesgos de aludes y caídas de árboles. Cuando las rutas volvieron a abrir, la afluencia de turistas fue masiva. Muchos visitantes tuvieron que hacer colas largas en la carretera para llegar hasta el Capitan, la imponente pared de 900 metros por la que cae la Cola de caballo, y tuvieron que superar espesores de nieve de un metro en las zonas de observación.
Los testimonios coinciden en describir el espectáculo como mágico e hipnotizador. La combinación de luz y agua crea la sensación de lava líquida, y el vapor que se eleva con la cascada intensifica aún más la ilusión, como si la naturaleza misma estuviera pintando con fuego y agua. Vídeos y fotografías publicadas en las redes muestran el efecto, que aunque efímero, deja una huella imborrable en quien lo presencia.
Cada año en febrero, algo irreal sucede en Yosemite!
— Oceaiii🐋🐬 (@oceaiii) 25 de febrero de 2026
Durante unos minutos mágicos al atardecer, la luz incide en
el ángulo perfecto... y la cascada brilla como lava fundida.
Se llama la Cascada de Fuego de Yosemite🔥 pic.twitter.com/oodLcrZBSC
La “Cascada de fuego” recuerda que la naturaleza puede ofrecer momentos de pura poesía visual, cuando meteorología y luz se conjugan con precisión. Aunque solo se puede ver durante unos días y depende de factores como la cantidad de agua y la claridad del cielo, el fenómeno continúa atrayendo visitantes de todo el mundo, ansiosos de presenciar uno de los escenarios más fotogénicos que Yosemite tiene para ofrecer.