El ministro de Exteriores del gobierno español, José Manuel Albares, ha descartado de plano, tal como se había previsto, que España participe en una operación militar para asegurar el tráfico de buques mercantes en el estrecho de Ormuz. Antes de su entrada en un Consejo de Ministros de Exteriores de la UE, Albares ha negado la posibilidad de que se amplíe el mandato de la misión Aspides de la UE (que se articuló en 2024 en el mar Rojo, en respuesta a los ataques contra el transporte marítimo) ante el bloqueo, horas después de que la alta representante de la UE, Kaja Kallas, planteara esta posibilidad. "La postura puramente militar nunca trae democracia, ni estabilidad, ni prosperidad económica. Esta es la posición que debería tener la Unión Europea y, sin ningún tipo de duda, esta es la posición de la política exterior de España". Así de tajante se ha mostrado el ministro, reclamando que la UE se convierta en la voz de la "desescalada, la del diálogo y la diplomacia, la de la vuelta a la mesa de negociación". Además, ha asegurado que la misión Aspides está cumpliendo su mandato y sus funciones, descartando que se la deba dotar de más barcos y destinarlos a Ormuz. "No se debe hacer nada que añada aún más tensión, más escalada. Lo que debemos hacer es que cesen los bombardeos, que cesen los lanzamientos de misiles sobre todos los países de Oriente Medio", ha resuelto Albares desde Bruselas.
Por otro lado, el sábado, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, expresó la esperanza de que países como China, Francia, Japón o el Reino Unido acompañaran a sus barcos en una operación para reabrir el estrecho, sin dar demasiados detalles. No mencionó, claro está, a España, a quien ha atacado reiteradamente desde el estallido del conflicto a finales de febrero, cuando el gobierno español les denegó el uso de las bases de Rota y Morón.
La misión al mar Rojo
La misión Aspides fue creada por la UE en febrero de 2024 como operación puramente defensiva en respuesta a la crisis en el mar Rojo, después de que se sucedieran los ataques de los rebeldes hutíes de Yemen contra el tráfico marítimo internacional desde octubre de 2023. Esta misión opera en las principales rutas marítimas de comunicación alrededor del estrecho de Baab al-Madab, supervisando la situación marítima en el estrecho de Ormuz, así como en las aguas internacionales del mar Rojo, el golfo de Adén, el mar Arábigo, el golfo de Omán y el golfo Pérsico.
Por otro lado, el estrecho de Ormuz es una arteria clave del sistema energético mundial. Por este paso marítimo circula aproximadamente el 20% del petróleo y el gas que se comercia en el planeta, y países como Irak, Kuwait o Catar dependen completamente de esta ruta para exportar su crudo. Además de cortar el tráfico por el estrecho, Irán ha comenzado esta semana a colocar minas navales en la zona. Eliminarlas podría requerir semanas, a pesar de que el ejército estadounidense afirma haber destruido varios barcos mineros iraníes.
