El gobierno ha cesado a la embajadora en Israel, Ana Sálomon, que se encontraba llamada a consultas desde el septiembre pasado después del último choque diplomático con el ejecutivo de Benjamin Netanyahu. La decisión implica rebajar el nivel de representación diplomática del Estado español en el país y dejar la embajada en Tel Aviv bajo la dirección de una encargada de negocios. El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado este miércoles el cese de Sálomon, acordado en el Consejo de Ministros del martes a propuesta del ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación. El decreto, rubricado por el rey Felipe VI, le agradece “los servicios prestados”.
Una crisis diplomática abierta
Fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores han confirmado que, con este cese, la embajada española en Tel-Aviv quedará encabezada por una encargada de negocios, “al mismo nivel que la embajada de Israel en Madrid”. La diplomática española había sido llamada a consultas el pasado 9 de septiembre y desde entonces se encontraba en Madrid. Sálomon ocupaba el cargo desde julio de 2021. Su retirada temporal se produjo como respuesta a las tensiones con el gobierno israelí, después de las declaraciones del jefe de la diplomacia de Israel, Gideon Saar, que calificó de “antisemita” al gobierno español.
Según el ejecutivo español, la decisión se tomó también por las “acusaciones calumniosas hacia España” y por las “medidas inaceptables” adoptadas contra las ministras Yolanda Díaz y Sira Rego.
Antecedentes del conflicto diplomático
La crisis entre los dos países se arrastra desde hace meses. En mayo de 2024, Israel ya había retirado a su embajadora en Madrid, Rodica Radian-Gordon, después de que el Estado español reconociera oficialmente el Estado palestino. Desde entonces, la representación israelí en España está encabezada por una encargada de negocios, Dana Erlich.
A pesar de esta situación, el gobierno español había optado hasta ahora por mantener la representación diplomática al máximo nivel en Israel. Durante este período, sin embargo, Sálomon fue convocada en diversas ocasiones por el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí en protesta por declaraciones o posicionamientos de altos cargos españoles, incluido el presidente del gobierno, Pedro Sánchez.
Sin fecha para normalizar relaciones
Con el cese definitivo de Salomón, el Estado español deberá designar un nuevo embajador si decide recuperar la representación diplomática al máximo nivel. Este nombramiento, sin embargo, requerirá el visto bueno del gobierno israelí.
