El gobierno de Venezuela anunció el pasado jueves la liberación de "un número importante" de presos políticos, "venezolanos y extranjeros", de las cárceles del país como un "gesto" para avanzar en la "búsqueda de la paz". Entre ellos, había cinco españoles, cuya identidad ha sido confirmada por el ministro de Exteriores del gobierno español, José Manuel Albares. Se trata, pues, de los vascos José María Basoa y Andrés Martíenz Adasme, del canario Miguel Moreno Dapena, del valenciano Ernesto Gorbe Cardona y de la hispanovenezolana con doble nacionalidad Rocío San Miguel.
Dos vascos acusados de ser agentes del CNI
José María Basoa y André Martínez Adasme fueron detenidos en Venezuela el 2 de septiembre de 2024, en un clima de máxima tensión política en el país caribeño por las protestas contra la supuesta manipulación electoral del régimen chavista que culminó en la reelección de Nicolás Maduro como presidente del país en aquellos comicios. Los dos vascos viajaban a Venezuela como turistas, pero la policía venezolana los detuvo, acusados de formar parte del CNI y de un complot para cometer "actos terroristas", entre los cuales asesinar al entonces presidente, Nicolás Maduro. El gobierno español negó en todo momento cualquier vínculo entre los detenidos y el Centro Nacional de Inteligencia, así como que alguno de los dos trabajara para el estado español.
Desde su entorno familiar han indicado que "estaban en el momento equivocado en el lugar equivocado" en el momento de su detención, y que todo se basaba en una "interpretación errónea" de los hechos y de los motivos de su viaje. Según el gobierno venezolano, en los teléfonos de los dos detenidos se encontraron conversaciones sobre dónde comprar explosivos y cómo "contratar grupos que quisieran hacer algún trabajo especial". Su detención se produjo en un clima también de escalada diplomática entre los estados español y venezolano por la acogida del líder opositor Edmundo González Urrutia en territorio español después de las elecciones.
Una activista por los derechos humanos con doble nacionalidad
La única mujer entre los cinco liberados es la activista Rocío San Miguel, que tiene doble nacionalidad española y venezolana y fue detenida en el área de migraciones del aeropuerto internacional de Maiquetía, en Caracas, el 9 de febrero del año 2024, junto con su hija y otros miembros de su familia. El ministerio público confirmó que la detención de la activista se produjo por el supuesto vínculo de la activista con la trama "conspirativa y de intento de magnicidio" denominada 'Brazalete blanco'. El objetivo de este plan era presuntamente atentar contra la vida del jefe de Estado, Nicolás Maduro, y contra altos funcionarios del Estado venezolano, así como atacar unidades militares del país. Se le imputaron delitos de "traición a la patria", "conspiración", "terrorismo" y "asociación para delinquir", entre otros.
Organizaciones pro derechos humanos, como Amnistía Internacional, aseguran que San Miguel, que es abogada y dirige la ONG Control Ciudadano, sufrió una desaparición forzada y una detención arbitraria, así como que pasó meses con una fractura que debía ser operada, pero se trató tardíamente. El Observatorio para la Protección de los Defensores de los Derechos Humanos añade que San Miguel estaba protegida en ese momento por medidas aprobadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por los constantes ataques que había recibido por ejercer su labor como defensora de derechos humanos, así como una sentencia a su favor de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Un valenciano detenido por el visado, y un canario a bordo de un barco explorador
Ernesto Gorbe Cardona, valenciano de nacimiento y de 52 años, es otro de los presos liberados desde Venezuela este jueves y que ya se encuentran en territorio español después de haber aterrizado en el aeropuerto de Barajas. Fue detenido en diciembre de 2024, acusado de tener su visado caducado, y finalmente fue encarcelado, a pesar de que el hecho de estar en condición de permanencia irregular en el país no es motivo de detención. El procedimiento administrativo migratorio venezolano indica que para asegurar la expulsión, las medidas cautelares no deberían implicar la privación de libertad personal. Gorbe fue encarcelado en el penal El Rodeo.
El último de los liberados es Miguel Moreno Dapena, un periodista canario que fue detenido en junio de 2025, cuando se interceptó el barco de exploración marina en el que trabajaba, el N35, dedicado a buscar fragmentos de barcos hundidos durante la Segunda Guerra Mundial. Tras doce días sometido a vigilancia y seguimiento, el N35 fue capturado el 13 de junio por la Fuerza Armada Nacional Bolivariana a 50 millas (92 km) del delta del Orinoco, porque considera que realizaba "investigaciones científicas" con un comportamiento "muy sospechoso" en la zona económica exclusiva del país, según informó cinco días después el ministro de Defensa, Vladimir Padrino. A partir del 19 de junio, Moreno fue recluido en la cárcel El Rodeo y se perdió la comunicación con él.