La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha destituido este miércoles al mayor general Javier Marcano Tábata como comandante de la Guardia de Honor Presidencial y jefe de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM). Un movimiento que subraya la profunda reestructuración de las fuerzas de seguridad que rodean al ex jefe de Estado Nicolás Maduro tras su captura. Rodríguez ha ordenado también la detención de Marcano Tábata, según han informado diversos medios con referencias a comunicados y fuentes dentro del aparato de seguridad venezolano, aunque no hay todavía un anuncio oficial detallado del gobierno.
¿Quién es Marcano Tábata?
Marcano Tábata, históricamente considerado una de las figuras más influyentes dentro del aparato de contrainteligencia y seguridad del antiguo régimen, había sido el hombre de confianza de Maduro, encargado de la protección presidencial y de supervisar los principales servicios de inteligencia militar. Su destitución y la posible orden de arresto marcan un giro drástico dentro de las estructuras que habían funcionado como columna vertebral de la protección del líder chavista hasta hace pocos días.
Según el ministro de Comunicación, Freddy Ñáñez, desplazado por Rodríguez como parte de una “dinámica de refuerzo y continuidad institucional”, el general Gustavo González López asume las responsabilidades como nuevo comandante de la Guardia de Honor Presidencial y jefe de la DGCIM. González López es un militar con una larga trayectoria dentro del aparato de seguridad del Estado, incluyendo el cargo de director del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y una etapa como ministro de Interior y Justicia.
Las circunstancias que han rodeado la suerte de Marcano Tábata continúan envueltas en rumores y tensiones internas. Fuentes periodísticas señalan que el general podría haber sido acusado de “fallar en su deber” durante la operación que culminó con la captura de Maduro y su esposa, y que ha provocado cientos de muertos entre soldados de la guardia y miembros del anillo de seguridad presidencial. Esta versión, aún no confirmada de manera oficial, sitúa a Marcano Tábata como principal responsable de la desactivación de protocolos básicos de defensa y como arquitecto de una supuesta traición dentro del aparato militar.
¿Qué esconde este cambio?
La transición de poder en el ámbito de la seguridad venezolana se produce en un momento de profunda incertidumbre política y social. La captura de Maduro, ejecutada por fuerzas estadounidenses según informes internacionales, ha desencadenado una crisis de legitimación dentro de las estructuras que tradicionalmente habían sido fieles al presidente encarcelado. Cambiar al jefe de la DGCIM —una de las agencias más controvertidas por su historial de detenciones arbitrarias y violaciones de derechos humanos— llega, según algunos analistas, como un intento de "recomponer la lealtad" y evitar más divisiones dentro del ejército y los servicios de seguridad.
Esta reconfiguración, sin embargo, no está exenta de controversia. El nombramiento de González López ha sido recibido con escepticismo por parte de sectores de la oposición y analistas internacionales, dado que él mismo dirigió el Sebin, una entidad acusada repetidamente de represión política y vulneraciones de derechos humanos durante los últimos años. La decisión de Delcy Rodríguez, que este lunes fue juramentada como presidenta interina por la Asamblea Nacional, se enmarca dentro de la estrategia para consolidar un gobierno transitorio, pero plantea preguntas sobre la profundidad de las reformas en el sistema de seguridad estatal.
Ahora mismo, más allá del anuncio oficial y de los comunicados, todavía no se conoce con precisión el estatus legal ni el estado físico de Marcano Tábata. De esta manera, su detención y cualquier proceso que se pueda derivar serán objeto de seguimiento por parte de medios internacionales y organismos de derechos humanos en las próximas horas y días.