Nueve días después de la tragedia de Nochevieja en el bar Le Constellation de Crans-Montana, donde un incendio dejó al menos 40 muertos y 116 heridos, las autoridades suizas han detenido este viernes al dueño del local, Jacques Moretti, por riesgo de fuga, según la agencia de noticias AFP. Su mujer y copropietaria, Jessica Moretti, quedará bajo arresto domiciliario para cuidar de un hijo menor. Ambos han sido interrogados por la Fiscalía de Valais y están acusados de homicidio por negligencia, agresión e incendio provocado. Las víctimas mortales, la mitad de las cuales tenían entre 14 y 17 años, murieron atrapadas en un local que ahora se investiga por posibles irregularidades graves en las medidas de seguridad.

La decisión de la Fiscalía de solicitar el ingreso en prisión preventiva de Jacques Moretti, alegando riesgo de fuga, contrasta respecto a la versión del pasado 4 de enero, cuando se rechazó esta medida. Ahora, será el Tribunal de Medidas Coercitivas de Valais quien deberá confirmar la petición en un plazo máximo de 48 horas. Moretti y su mujer han llegado este viernes a las 8 de la mañana a la sede de la Fiscalía con rostros serios y la mirada baja, acompañados por su abogado Nicolas Perret y dos letrados más. Ante la presencia de más de una cincuentena de periodistas, han accedido al edificio escoltados por agentes de policía y sin hacer declaraciones. A la salida, la mujer ha roto el silencio entre lágrimas: “Estoy devastada por las víctimas, es una tragedia inimaginable”.

Según las primeras investigaciones, el origen del incendio se encuentra en las chispas provocadas por bengalas atadas a botellas, que acabaron encendiendo la espuma insonorizante del techo del local. Este material, presuntamente inflamable, favoreció una propagación casi instantánea del fuego en el interior del bar, especialmente en el sótano, donde la mayoría de los asistentes celebraban la Nochevieja. Los expertos calculan que esta zona del local se quemó completamente en poco más de un minuto. Los investigadores han comenzado a interrogar a los copropietarios no solo por los hechos en sí, sino también sobre su situación personal y patrimonial, y se espera que en próximas fechas se les cite para profundizar en las posibles negligencias que habrían podido desencadenar la tragedia.

Un historial oscuro

Jacques Moretti arrastra un pasado polémico. En 2008 fue condenado a doce meses de prisión —ocho de ellos en suspenso— por un delito de proxenetismo agravado en Francia, según una sentencia del Tribunal Superior de Annecy revelada por la cadena RTL. Siete años más tarde, en 2015, se estableció en el cantón suizo de Valais, donde comenzó a adquirir varios inmuebles sin que consten hipotecas a su nombre, entre ellos el bar Le Constellation, escenario de la tragedia.