El periodista norteamericano Don Lemon, expresentador estrella de la cadena CNN, ha sido detenido en Estados Unidos acusado de haber vulnerado la ley federal mientras cubría una protesta en una iglesia de Minnesota contra las redadas migratorias del gobierno de Donald Trump. El periodista de 59 años acudió el pasado 18 de enero a un oficio religioso que fue interrumpido por un grupo de activistas contrarios a las políticas mortales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), y registró con su cámara la acción de protesta. Los manifestantes increparon al pastor, que trabaja para el ICE. Lemon, que actualmente ejerce como reportero independiente, ha sido arrestado este jueves en Los Ángeles mientras cubría los preparativos de la gala de los Premios Grammy, según ha detallado su abogado, Abbe Lowell, en un comunicado.
Es muy inusual que el Departamento de Justicia acuse penalmente a un periodista, aunque no es un caso sin precedentes. Tradicionalmente, este tipo de procedimientos se valoran con enorme cautela, porque abren la puerta a largas batallas judiciales sobre hasta dónde llega la protección de la Primera Enmienda cuando un informador entra en un espacio privado o irrumpe en un acto religioso. En este caso, sin embargo, altos cargos de la Casa Blanca ya avanzaron, poco después de los hechos en la iglesia de Minnesota, que Lemon sería acusado formalmente. Desde Washington argumentan que el periodista no tenía autorización para acceder al recinto y que la interrupción del culto habría vulnerado los derechos constitucionales de los feligreses a practicar su religión sin interferencias.
La causa contra Lemon comenzó con dudas judiciales. El primer juez que examinó las pruebas solo autorizó presentar cargos contra tres de los implicados y descartó los que afectaban al periodista y al resto de acusados al considerar que no había suficientes indicios para llevarlos a juicio. Pese a este primer revés, la fiscalía optó por mantener la presión y recurrió contra la decisión ante una corte federal de apelaciones, a la que pidió que emitiera nuevas órdenes de detención. Finalmente, la fiscal general, Pam Bondi, ha anunciado este viernes el arresto de más personas, entre las que se encuentran Lemon y también Trahern Jeen Crew y Jamael Lydell Lundy, a quienes vincula con “el ataque coordinado” contra la iglesia de Minnesota.
“La Primera Enmienda protege a los periodistas”
Lowell ha defendido que Lemon “ha sido periodista durante 30 años, y su trabajo constitucionalmente protegido en Minneapolis no fue diferente de lo que siempre ha hecho”. El abogado del detenido ha asegurado que “la Primera Enmienda existe para proteger a los periodistas, cuyo papel es iluminar la verdad y hacer responsables a quienes tienen el poder”. Según el letrado, “en lugar de investigar a los agentes federales que mataron a dos manifestantes pacíficos de Minnesota, el Departamento de Justicia de Trump está dedicando su tiempo, atención y recursos a esta detención”. Lemon está citado para comparecer ante un tribunal federal en Los Ángeles a lo largo de este viernes
