La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ya dura más de un mes y no parece que su fin esté cerca. Trump ha abierto la puerta al diálogo, pero continúa amenazando con escalar el conflicto, a la vez que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha asegurado que las hostilidades se alargarán al menos “un par de semanas” más. En este contexto, terceros países intentan ejercer de mediadores para acabar con la espiral bélica en Oriente Medio. Es el caso de Pakistán, que anunció que acogerá los primeros contactos entre Washington y Teherán "en los próximos días", una iniciativa que fue avalada por China. Precisamente Pakistán ha sido el anfitrión este domingo de una reunión en Islamabad con Turquía, Egipto y Arabia Saudí para diseñar una salida diplomática y negociada a la guerra.

La cumbre, que ha comenzado a las 12:20 hora catalana, se prolongará hasta el lunes y ha sido precedida por una conversación telefónica entre el titular de Exteriores pakistaní, Ishaq Dar, y su homólogo iraní, Abbas Araghchi. El ministerio de Dar ha subrayado ante la República Islámica que "el diálogo y la diplomacia siguen siendo la única vía viable para una paz duradera" y ha enfatizado la necesidad urgente de poner fin a "todos los ataques y hostilidades" en la región.

El encuentro en Islamabad, pues, cuenta con la participación de los ministros de Exteriores de Arabia Saudita, Faisal bin Farhan; Turquía, Hakan Fidan; Egipto, Badr Abdelatty; y Dar como anfitrión. Las autoridades diplomáticas se han reunido a puerta cerrada para debatir una posible mediación que parte del plan de paz de 15 puntos propuesto por la Casa Blanca. Este documento fue trasladado por Pakistán a Irán, que lo consideró “excesivo” y propuso otras medidas como que se respete su soberanía sobre el estrecho de Ormuz

Los cuatro países quieren evitar de todas las maneras posibles que el conflicto se convierta en una guerra regional total. De hecho, Arabia Saudita ha sido impactada por ataques iraníes en diversas ocasiones, mientras que Turquía ha interceptado como mínimo dos proyectiles de Teherán. La presencia del ministro saudita es especialmente importante para Pakistán dado que ambas naciones están vinculadas por un Acuerdo Estratégico de Defensa Mutua (SMDA). Este pacto obliga a las fuerzas pakistaníes a intervenir militarmente en defensa del reino saudita si sus infraestructuras críticas continúan siendo blancos de las represalias iraníes.