Más de cinco semanas después de que Estados Unidos e Israel empezaran a bombardear Irán y empezaran una guerra que ha causado miles de muertos y ha dañado las economías mundiales al disparar el precio del petróleo, el intercambio de ataques continúa en toda la región. Este lunes, medios afines al régimen persa han anunciado la muerte de Majid Khademi, jefe de la organización de inteligencia de la Guardia Revolucionaria, que Israel se ha atribuido. Un ataque conjunto entre Estados Unidos e Israel también golpeó el centro de datos de la Universidad Tecnológica Sharif, en Teherán —considerado el MIT iraní—, y dañó la infraestructura que sustenta la plataforma nacional de inteligencia artificial del país y miles de otros servicios, según informó el domingo la agencia de noticias Fars. Y mientras tanto, sigue la cuenta atrás del ultimátum que lanzó el sábado el presidente Donald Trump con un mensaje repleto de insultos y amenazas de desatar el infierno si Irán no llega a un acuerdo que reabra el estrecho de Ormuz antes del martes, que en un mensaje posterior concretó más:  "¡Martes, 20.00 h, hora del este! Ante la proximidad de esta fecha límite, Washington y Teherán están estudiando un plan que ha elaborado Pakistán para poner fin para poner fin al conflicto y reabrir el estrecho de Ormuz. Trump, que comparecerá públicamente esta tarde, afirmó posteriormente en una entrevista con Fox News que se ve capaz de conseguir un acuerdo con Teherán antes del plazo.

Según informa la agencia Reuters, citando una fuente conocedora de la propuesta, Pakistán, que hace de mediador, la habría entregado esta madrugada, describiendo un plan de dos fases. La primera incluye un alto el fuego temporal de 45 días para negociar un acuerdo permanente. La segunda, un acuerdo final sobre la reapertura del estrecho de Ormuz y el control del uranio altamente enriquecido de Irán. Según la fuente, el jefe del ejército pakistaní, el mariscal de campo Asim Munir, ha estado en contacto “durante toda la noche” con el vicepresidente estadounidense JD Vance, el enviado especial Steve Witkoff y el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi. Según informa Al Jazeera, Irán habría rechazado la reapertura del estrecho de Ormuz a cambio de un “alto el fuego temporal”, añadiendo que Washington no está preparado para un alto el fuego permanente. Según estas fuentes, Irán está revisando la propuesta pakistaní, pero agregó que Teherán no acepta ser presionado para aceptar plazos y tomar una decisión. “La negociación no es en absoluto compatible con ultimátums, crímenes o amenazas de cometer crímenes de guerra”, afirmó el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Ismail Bagaei  en una rueda de prensa. Irán, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, ha afirmado que las amenazas de Estados Unidos de atacar las infraestructuras constituyen "un crimen de guerra".

Irán ha prometido represalias “devastadoras” si Trump cumple con sus amenazas de atacar las instalaciones energéticas y los puentes iraníes, y ha asegurado que haría lo mismo con las instalaciones estadounidenses y de sus aliados en toda la región del Golfo. Funcionarios iraníes habían declarado previamente a Reuters que Teherán buscaba un alto el fuego permanente con garantías de que Estados Unidos e Israel no volverían a atacarlos. También añadieron que Irán había recibido mensajes de mediadores como Pakistán, Turquía y Egipto. El régimen desconfía de cualquier alto el fuego temporal, que solo beneficiaría a los intereses estadounidenses e israelíes. “Significa una pausa para reagruparse y rearmarse con el fin de continuar el crimen”, afirmó Ismail Bagaei al ser preguntado por las supuestas negociaciones al respecto. “Nuestra exigencia es el fin de la guerra impuesta, junto con garantías de que este ciclo nefasto no se repetirá”, señaló.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Pakistán, Tahir Andrabi, se ha negado a confirmar o desmentir las informaciones. “Ha habido varios informes sobre una oferta de alto el fuego de 45 días, o un intercambio de 15 puntos”, ha dicho Andrabi a Al Jazeera. “No hacemos comentarios sobre estos incidentes concretos y específicos. Lo que queremos decir es que el proceso de paz continúa”.