La crisis humanitaria en Gaza continúa deteriorándose en medio de la guerra y del colapso casi total de los servicios básicos. En las zonas donde miles de familias malviven en tiendas improvisadas, la proliferación de ratas se ha convertido en un nuevo símbolo de las condiciones extremas que sufre la población civil.
Según testimonios recogidos sobre el terreno, los roedores se han extendido por gran parte de los campamentos y entran tanto dentro como fuera de las tiendas durante la noche. Muchas familias explican que las ratas roen el plástico para acceder al interior y buscan comida entre las pocas pertenencias que conservan los desplazados.
Algunos padres aseguran que se mantienen despiertos durante horas para proteger a sus hijos pequeños mientras duermen. Varios testimonios denuncian que los animales llegan incluso a morder a personas mientras descansan. “Me desperté y vi que tenía los dedos del pie heridos”, relataba una mujer afectada en uno de los campos del sur de Gaza.
Población debilitada por el hambre y desplazamientos constantes
Los profesionales sanitarios alertan de que la situación es consecuencia directa de la acumulación masiva de desechos, aguas residuales y escombros provocada por los bombardeos y la destrucción de infraestructuras. El doctor Asaad Sadiq, responsable de Dermatología del Hospital Nasser, advierte que el entorno actual favorece la reproducción de ratas y otros animales portadores de enfermedades.
La destrucción de los sistemas de saneamiento y la falta de suministros básicos dificultan aún más el control de la crisis. Según diversas organizaciones humanitarias, continúan faltando productos de limpieza, material médico, combustible y componentes esenciales para reparar tuberías y sistemas de agua potable.
Mientras tanto, las infecciones cutáneas, la sarna y las enfermedades intestinales se propagan rápidamente entre una población debilitada por el hambre y los desplazamientos constantes. Los centros médicos, muchos de ellos parcialmente destruidos o saturados, tienen graves dificultades para atender todos los casos.
Gaza: situación de hambre extrema
La situación es especialmente crítica entre niños y mujeres embarazadas. Organizaciones como Médicos Sin Fronteras alertan que la desnutrición severa está provocando un aumento de los partos prematuros, de los abortos espontáneos y de la mortalidad neonatal. En menos de un año, centenares de bebés menores de seis meses han sido diagnosticados con desnutrición aguda.
Las Naciones Unidas ya advirtieron hace meses que toda la población de Gaza corría riesgo de sufrir hambre extrema. Sin embargo, las agencias humanitarias denuncian que la entrada de ayuda continúa siendo insuficiente e irregular, hecho que impide estabilizar la situación sobre el terreno.
La combinación de guerra, escasez de alimentos, destrucción sanitaria y ausencia de higiene ha convertido muchos campos de desplazados en espacios insalubres donde la supervivencia diaria depende cada vez más de la ayuda internacional. Expertos humanitarios alertan que, si las condiciones no mejoran rápidamente, Gaza podría afrontar en los próximos meses una emergencia sanitaria aún más grave.
