La Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados ha rechazado este lunes una proposición no de ley impulsada por Junts, Sumar, ERC, PNB, Bildu, Podem, Compromís y BNG para abrir una investigación estatal sobre las “vejaciones y suicidios” durante el servicio militar obligatorio. La iniciativa ha decaído por la abstención del PSOE y el voto en contra del PP y Vox. No es la primera vez que una propuesta de este tipo fracasa: en noviembre del 2025 otra abstención de los socialistas ya impidió crear una comisión de investigación sobre los abusos en la mili. En esta ocasión, el PSOE planteó un texto alternativo que limitaba la cuestión al Defensor del Pueblo y que no incluía el reconocimiento a las víctimas ni otras demandas de los grupos promotores.
El texto rechazado planteaba que tanto el Defensor del Pueblo como el Estado impulsaran investigaciones exhaustivas sobre casos de maltrato, acoso y muertes, así como el análisis de posibles responsabilidades institucionales, políticas y penales. También reclamaba un reconocimiento público de las víctimas y la activación de mecanismos de reparación moral, simbólica y económica. Los grupos impulsores han defendido la necesidad de actuar ante los testimonios aparecidos en los últimos meses, que relatan “situaciones sistemáticas” de maltratos físicos y psicológicos en cuarteles durante las décadas de 1980 y 1990. Consideran que estos relatos evidencian carencias estructurales que hasta ahora no han sido abordadas.
Cifras y denuncias
Según el Ministerio de Defensa, hay más de 300 suicidios documentados en las fuerzas armadas entre 1983 y 2001, aunque diversas investigaciones apuntan a que la cifra podría ser superior si se tienen en cuenta defunciones clasificadas como accidentales. Para los grupos promotores, estos hechos “apuntan a una posible dinámica de impunidad y negligencia institucional” que nunca ha sido objeto de una investigación exhaustiva a escala estatal. Con el rechazo de la iniciativa, denuncian que se vuelve a aplazar el debate sobre el reconocimiento y la reparación de las víctimas de la mili.
El papel de los testigos y los documentales
El debate político de los últimos meses también se ha visto alimentado por el impacto de diversos testimonios públicos y producciones audiovisuales. El documental Te harán un hombre, emitido a finales de 2024, recogió relatos en primera persona de abusos y acoso durante la mili y abrió una vía para que otros afectados denunciaran casos similares. Sus autores recibieron más de un centenar de correos, muchos de ellos de familiares de jóvenes muertos durante el servicio militar sin haber recibido explicaciones claras por parte de las autoridades.
A partir de estas denuncias nace una segunda producción, Te harán un hombre. Muertes silenciadas, que profundiza en diversos casos de muertes durante la mili y da voz a familias que, décadas después, continúan reclamando respuestas. El trabajo pone el foco en la dificultad de acceder a información oficial y en las trabas para reconstruir los hechos, con archivos militares que, según los investigadores, no han facilitado datos relevantes.
