La consultora política Stratfor, mal llamada "la CIA en la sombra", ha publicado esta semana su análisis del impacto político de los papeles de Panamá desde que se publicaron, el 3 de abril del 2016.

Stratfor analiza las consecuencias del escándalo región por región. El Nacional te ofrece el informe en dos partes, esta segunda dedicada a Asia y África y la primera a Europa y América.

Asia y Pacífico

China. Pekín ha impuesto un bloqueo informativo casi total sobre los papeles de Panamá. La única información en medios estatales sobre el caso apareció en la edición impresa del diario Global Times, que afirmaba que los documentos eran una estratagema de Occidente para atacar al país.

Los documentos revelan al menos que ocho familiares de actuales miembros del Politburó han hecho negocios con Mossack Fonseca, el despacho de abogados del que proceden los documentos. Incluyen al cuñado del presidente Xi Jinping (aunque sus cuentas permanecen inactivas desde antes de que Xi llegara al poder) y familiares de los actuales miembros del Comité Permanente del Politburó: Liu Yunshan i Zhang Gaoli; la hija del exministro Le Peng, una nieta del expresidente miembro del Comité Permanente Jia Qinglin, y un socio del ex miembro del Politburó Bo Xilai, purgado por corrupción.

Es poco probable que los papeles afecten al Politburó. Sus miembros pertenecen todos a la casta dominante y son conscientes de que otros de la misma clase también son ricos (algunos vía ganancias ilegales). La campaña oficial contra la corrupción se ha generalizado desde hace tiempo y la lucha política que precedió la presidencia de Xi Jinping fue muy intensa, de manera que ahora mismo no hay incentivos para que las facciones en lucha vuelvan a poner en marcha el ventilador, pues el efecto político de revelaciones como estas se ha desgastado. En el mejor de los casos, los papeles de Panamá quizás podrían acabar con algunos funcionarios de nivel inferior que todavía no son objetivo de los investigadores anticorrupción.

La policía china y sus funcionarios anticorrupción han sido muy hábiles en detectar fugas de capitales ilegales en el extranjero –en campañas como Operación Fox Hunt y Operación Skynet– y en el desmantelamiento de bancos clandestinos, que movieron más de 100.000 millones de dólares en transacciones desde abril a noviembre del 2015. Estas son, sin embargo, operaciones domésticas. No está claro si serán tan competentes rastreando empresas fantasma con cuentas en el extranjero. Seguramente los investigadores ya se han encontrado con este problema en las mencionadas redadas y han advertido que los evasores son, en general, miembros del Partido y sus familias, que huyen de China llevándose gran cantidad de riquezas de origen ilícito.

Los servicios de inteligencia y anticorrupción chinos deben estar ahora filtrando los documentos para identificar posibles nuevos objetivos. En la medida en que estos documentos muestren cómo como ciudadanos chinos esconden su riqueza, los agentes serán capaces de clausurar nuevas vías de fuga de activos y controlar a sus actores. Sería todavía más interesante conocer qué saben los chinos y no comparten, tanto en términos de presuntos delincuentes como de información sobre sus tácticas.

India y Pakistán. Unos 500 nacionales indios y 200 pakistaníes aparecen en los papeles de Panamá. Los más notables son tres hijos del primer ministro pakistaní Nawaz Sharif. Aunque Sharif no está implicado, pidió pronunciar un discurso televisado a todo el país el 5 de abril para exonerar a su familia y anunciar el inicio de una investigación judicial sobre el asunto. El diputado opositor Imran Khan, del partido Tehreek-e-Insaf, ha exigido que el primer ministro permita al Tribunal de Cuentas, que coordina la lucha anticorrupción en el Pakistán, hacerse cargo del procedimiento. Es poco probable que Sharif renuncie, pero los partidos de oposición ganarán posiciones a la Liga Musulmana del primer ministro.

Oriente Medio y Norte de África

En muchos países del Oriente Medio y del Norte de África, las acusaciones de corrupción no levantarán mucha polvareda a causa de las restricciones sobre los medios de comunicación y porque la riqueza beneficia sobre todo a las familias reales o las élites gobernantes. Además, las estructuras fiscales de estos países son tan indulgentes, que el tipo de acciones descritas en los papeles de Panamá ni siquiera son consideradas delito. En países como Irak, Jordania, Siria y Egipto, sin embargo, las acusaciones contra destacados expolíticos impulsarán la desconfianza en el establishment.

Egipto. Mossack Fonseca no actuó con diligencia ni lo bastante rápido para identificar y aislar a Alaa Mubarak, hijo del depuesto presidente Hosni Mubarak, tras la revolución egipcia del 2011. Alaa utilizó una empresa fantasma para mantener efectivo en el paraíso fiscal de las islas Vírgenes Britànicas.

Estados del Golfo. Aunque el rey saudí Salman y el presidente de los Emiratos Árabes, jeque Khalifa bin Zayed al-Nuhayyan, aparecen como propietarios de empresas fantasma en Islas Vírgenes, la cobertura mediática en el Golfo se ha centrado en las consecuencias de los papeles de Panamá en otros países, como Irán, y no se ha informado de las implicaciones internas. Es poco probable que las revelaciones supongan un serio desafío para los gobiernos de la Arabia Saudí o de los Emiratos.

Irán. Mossack Fonseca hizo negocios para compañías petroleras iraníes como Petropars, a pesar de las sanciones de los Estados Unidos que lo prohibían. Estas revelaciones hacen más daño a Mossack Fonseca que a Irán.

Irak. El nombre del exprimer ministro Ayad Allawi aparece en los papeles de Panamá relacionado con varias propiedades en Londres. Allawi fue destituido en agosto del 2015, cuando el primer ministro Haider al-Abadi abolió las vicepresidencias en un intento de frenar las protestas populares. Las fugas pueden socavar cualquier intento de Allawi para regresar al gobierno si Al-Abadi se hunde. El gobierno central de Irak está muy presionado por la calle, que exige una purga de funcionarios corruptos. Las recientes reorganizaciones que han llevado a incorporar cargos de perfil tecnócrata tendrán como efecto aumentar la influencia del vecino Irán en Bagdad más que calmar la ira contra el gobierno.

Israel, Territorios Palestinos. En Israel, los documentos implican a algunos bancos que ya antes han sido vinculados a la corrupción. Uno de los personajes señalados, Idan Ofer, es el accionista mayoritario de Israel Corp, la mayor compañía de la bolsa Tel Aviv. Por otra parte, Tareq Abbas, hijo del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, tenía acciones por valor de casi un millón de dólares en una empresa asociada a la Autoridad Palestina, según los papeles.

Jordania. El exprimer ministro y ministro de Defensa Ali Abu al-Ragheb era director de una empresa británica en Islas Vírgenes antes de dejar el cargo oficial.

Siria. En 2011, Mossack Fonseca rompió relaciones con los hermanos Makhlouf, primos del presidente Bashar al-Assad, después de casi quince años de invertir vía empresas offshore en las compañías tecnológicas de aquella familia.

África subsahariana

Varios políticos prominentes o allegados suyos están relacionados con escándalos documentados en los papeles. Pero eso tendrá poco efecto sobre los gobiernos del continente. La tolerancia a la corrupción en muchos países de África es muy elevada: su historia contiene innumerables casos de élites que cometen horrores para enriquecerse. Peor aún, muchos de los nombres mencionados en los papeles de Panamá ya han dejado el cargo oficial o están relacionados con dirigentes que ya no mandan, mientras que las personas vinculadas a los actuales gobiernos probablemente utilizan compañías offshore con la bendición de esos mismos gobiernos.

Angola. El ministro del Petróleo, José María Botelho de Vasconcelos, expresidente de la OPEP, tenía intereses en una sociedad offshore desactivada desde el 2009. La revelación puede dañar su carrera política en este país, más sensible a los problemas de imagen que otros. Probablemente estaba autorizado implícitamente o explícitamente por el régimen.

República del Congo. El ministro de Ciencia y exministro de Energia, Bruno Jean-Richard Itoua, solicitó a Mossack Fonseca la creación de una sociedad offshore en Islas Vírgenes. En el 2003, Itoua fue demandado por desviar ingresos procedentes del petróleo, pero el caso fue desestimado. Itoua tiene vínculos estrechos con el presidente Denis Sassou-Nguesso y las posibles consecuencias de sus acciones serán muy limitadas.

Ruanda. El general Emmanuel Ndahiro, exjefe de la inteligencia de Ruanda, aparece como director de una empresa offshore propiedad de un ex colega militar. Ndahiro es un buen amigo del presidente Paul Kagame.

Sur-África. Clive Khulubuse Zuma, sobrino del presidente Jacob Zuma, está vinculado a una empresa dedicada a comprar campos de petróleo en la RD del Congo. Clive tiene fama de estar involucrado en negocios turbios: las acusaciones se remontan al menos a hace cinco años. Él lo niega todo.

Foto: el Presidente de China, Xi Jinping