El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha advertido de que celebrar elecciones mientras el país continúa en guerra con Rusia podría acabar “destruyendo” Ucrania y provocando una fractura interna. Las declaraciones llegan después de que el exministro de Defensa Mikhailo Fédorov, destituido hace poco más de un mes, reclamara públicamente la celebración de elecciones a pesar del conflicto.
“Si queremos destruir el país, durante una guerra como esta podemos avanzar hacia unas elecciones”, ha afirmado Zelenski en un encuentro con periodistas celebrado el sábado y del cual este domingo se han conocido más detalles. El presidente ha definido los comicios como un “riesgo enorme” y ha asegurado que podrían convertirse en un “tsunami” capaz de dividir el país.
Ucrania mantiene la ley marcial desde el inicio de la invasión rusa a gran escala, en febrero de 2022, y la legislación impide celebrar elecciones mientras esta esté vigente. El mandato presidencial de Zelenski expiró formalmente en mayo de 2024, pero la continuidad de la guerra ha impedido convocar unas nuevas elecciones.
¿Quién puede garantizar unas elecciones en Ucrania?
El debate ha vuelto ahora al centro de la escena política después del reto de Fédorov. El exministro ha defendido que Ucrania tiene que recuperar el proceso democrático aunque la guerra se alargue y ha reclamado encontrar un mecanismo que permita votar de manera legal y segura. Su propuesta supone el desafío político más abierto a Zelenski desde el inicio de la invasión.
Zelenski, sin embargo, no ha descartado completamente unas elecciones. Tal como ha explicado el presidente, estaría dispuesto a apoyarlas si los aliados de Ucrania establecen unas condiciones que permitan garantizar que sean seguras, legítimas y democráticas. El principal problema es cómo hacer votar a los militares desplegados en el frente, a los millones de ucranianos que han huido del país y a los ciudadanos que viven en zonas expuestas a los bombardeos rusos.
El presidente también ha relacionado el debate político con el endurecimiento de la ofensiva rusa. Según Zelenski, Moscú dispone de entre 600 y 630 misiles balísticos de alta velocidad y está intentando fabricar más de 100 cada mes. Ucrania necesita reforzar su defensa aérea ante la previsión de una nueva campaña de ataques contra infraestructuras y ciudades durante el invierno.
Ucrania, sin Patriots
En este sentido, Zelenski ha reclamado hasta 360 interceptores Patriot, de los cuales considera que 300 serían necesarios para afrontar los próximos meses. Francia y Alemania han ofrecido reforzar el sistema de defensa aérea ucraniano, mientras Kiev continúa presionando a Washington para que ceda parte de sus stocks de interceptores.
Además, Zelenski prevé que Rusia pueda movilizar a unos 300.000 soldados después de las elecciones parlamentarias rusas de septiembre. Según el presidente ucraniano, Moscú intentaría reforzar así sus fuerzas y recuperar el impulso en el frente, especialmente en la región de Donetsk.
Con el frente militar bajo presión y el debate político abierto por Fédorov, Zelenski mantiene que la prioridad es acabar la guerra y preservar Ucrania como estado independiente antes de volver a las urnas. La discusión sobre cuándo y cómo celebrar elecciones, sin embargo, amenaza con abrir una nueva grieta en un país que hasta ahora había mantenido una relativa unidad política ante la invasión rusa.
