El rey Carlos III ha expresado que está “dispuesto” a colaborar con la policía británica si es requerido en el marco de la investigación sobre las acusaciones que afectan a su hermano, el expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor (hace tres meses le retiraron el título de 'príncipe'), por sus vínculos con el pederasta Jeffrey Epstein. Así lo ha hecho saber este lunes un portavoz del palacio de Buckingham en un comunicado oficial. “El rey ha dejado claro, con palabras y con acciones sin precedentes, su profunda preocupación sobre las acusaciones que continúan saliendo a la luz sobre la conducta del señor Mountbatten Windsor”, recoge la nota. El comunicado subraya que, aunque corresponde al expríncipe Andrés responder personalmente a las acusaciones concretas que le señalan, la Casa Real está dispuesta a colaborar con las autoridades si estas lo solicitan formalmente. “Aunque corresponde al señor Mountbatten Windsor abordar las acusaciones específicas, si la policía del Támesis se pone en contacto con nosotros, estaremos dispuestos a colaborar, como es de esperar”, afirma el portavoz en nombre del monarca.

En este sentido, Buckingham ha precisado que, hasta ahora, la Policía del Támesis no se ha puesto en contacto con ningún miembro de la familia real a raíz de las recientes acusaciones sobre una presunta filtración de información confidencial a Epstein durante la etapa de Andreu como enviado especial del Reino Unido para el comercio y la inversión. “Como ya se ha declarado anteriormente, los pensamientos y la solidaridad de Sus Majestades están y estarán con las víctimas de cualquier forma de abuso”, añade el comunicado.

Un nuevo gesto para marcar distancias con Andreu

El posicionamiento del rey llega horas después de que los príncipes de Gales, Guillermo y Catalina, expresaran públicamente su “profunda preocupación” por las revelaciones recientes del caso Epstein, remarcando que sus pensamientos continúan “centrados en las víctimas”. Este paso supone un nuevo intento de Carlos III de desvincular la institución monárquica de su hermano, después de haberle retirado todos los títulos y honores, incluido el de príncipe, ante la sucesión de informaciones, correos electrónicos e imágenes que lo relacionan con la trama de Epstein. Desde la retirada de sus títulos, Andrés utiliza el apellido Mountbatten Windsor y ha evitado hacer declaraciones públicas, mientras el goteo de revelaciones continúa alimentando la presión sobre la monarquía británica.